
Los nuevos yacimientos de empleo
María Jesús Bono i Lahoz
Eduard Jiménez Hernández
Desde su aparición en el libro blanco Crecimiento, Competitividad y Empleo hasta hoy, la formulación de los nuevos yacimientos de empleo va ganando peso como uno de los pilares de las políticas de empleo, bienestar y cohesión de la Unión Europea. Al mismo tiempo, toman forma las orientaciones y las acciones de las autoridades locales, regionales y nacionales de los países comunitarios(1), con diversas iniciativas piloto a cargo de los fondos estructurales sobre los nuevos yacimientos de empleo (Art. 10 del FEDER, Art. 6 del FSE) .
La idea parte de la constatación de la existencia de nuevas necesidades sociales originadas en las profundas transformaciones demográficas, sociales y culturales de las últimas décadas, cuya satisfacción no es bien resuelta ni por el sector público ni por las ofertas mercantiles, y que se expresa en una gran demanda insatisfecha de servicios de la vida cotidiana (a los hogares, de atención a la infancia y la tercera edad, de aprovechamiento de las nuevas tecnologías) de mejora de la calidad de vida (la vivienda, la seguridad, el transporte colectivo, el comercio de proximidad) del tiempo libre (el turismo, los medios de comunicación locales, el patrimonio y el desarrollo cultural) y los servicios medioambientales (la protección de espacios, la gestión de residuos y del agua, el control y la reglamentación medioambientales). La capacidad de empleo en estos sectores se ha contrastado en los últimos años, pero persisten obstáculos culturales, económicos, jurídicos y reglamentarios para el desarrollo de la actividad y el empleo en los mismos: la intervención a todos los niveles para detectar y superar esos obstáculos es el objetivo de las acciones sobre los nuevos yacimientos de empleo; acciones que se dirigen a aumentar la intensidad de empleo del crecimiento económico, que por sí solo no es ya garantía ni de crecimiento del empleo ni de mejora en el bienestar.
El futuro del trabajo y del Estado de bienestar
El paso de la sociedad industrial a la denominada sociedad de la información está comportando importantes transformaciones en el trabajo y en la cohesión de la propia sociedad. El concepto de pleno empleo está puesto en cuestión. Desde posiciones neoliberales se confía en la omnipotencia del mercado como elemento corrector de los desajustes. Los defensores de esta tesis ponen como modelo los EEUU pero olvidan la gran fractura social que comporta. Desde otras posiciones se postula que el cambio actual es radicalmente diferente que los anteriores. El trabajo tal y como hoy lo entendemos está llegando a su fin y es necesario buscar nuevas soluciones relacionadas con el reparto del trabajo y la búsqueda imaginativa de nuevas ocupaciones. En este sentido, el profesor Jeremy Rifkin(2), augura que la era de la información sólo dará trabajo a una élite y anuncia que la creación de nuevas ocupaciones alternativas se gestará desde la sociedad civil, en la medida que las relaciones humanas no podrán ser substituidas por las máquinas.
Las entidades municipales como motor del desarrollo económico local
Las políticas de desarrollo económico local se inician en los primeros años de la década de los 80. A lo largo de este tiempo han experimentado una importante evolución conceptual, tanto por los nuevos requerimientos de la situación económica como por la propia experiencia acumulada. De las acciones coyunturales de sus inicios, marcadas por la necesidad de dar respuesta inmediata a los problemas de los sectores sociales más golpeados por la crisis económica, se ha pasado a definir objetivos, a incorporar la planificación y el pensamiento estratégicos, a introducir nuevos instrumentos y metodologías. Al mismo tiempo, se han desarrollado numerosos recursos (infraestructuras, capacidad técnica,...) que permiten hoy desarrollar nuevas políticas activas en mejores condiciones. La actuación en función de las ayudas disponibles va siendo substituida por la definición de líneas de acción concretas para las que es menester buscar y organizar recursos.
Especialmente en el Baix Llobregat, la concertación institucional y social ha sido un factor clave para el desarrollo de actuaciones de dinamización del mercado de trabajo. Los acuerdos para el relanzamiento económico y social, así como otras importantes iniciativas sindicales, patronales y institucionales, han caracterizado la dinamización económica local de estos años.
El origen de nuevas necesidades colectivas
Los ámbitos de los nuevos yacimientos de empleo se definen territorialmente, son las características sociales y económicas del territorio las que definen necesidades concretas que son susceptibles de ser satisfechas creando empleo. Para el Baix Llobregat, algunos indicadores básicos, que nos indican cuáles pueden ser esas necesidades específicas, son los siguientes:
- Una alta densidad residencial. Once de los dieciseis municipios de más de 10.000 habitantes de la comarca superan una densidad de 1.500 hab/km2. La elevada densidad urbana se traduce en un incremento de la demanda de rehabilitación de viviendas, creación y mantenimiento de espacios verdes, equipamientos y servicios colectivos de ocio y cultura,... Algunos municipios viven un fuerte crecimiento residencial que acelera la urbanización y la existencia de déficits en estos servicios.
- La elevada movilidad obligada. El Baix Llobregat es la comarca catalana donde los índices de movilidad intermunicipal obligada por trabajo son más elevados, triplicando el promedio de Catalunya. Las necesidades de servicios en el origen y el destino, tanto de la población residente como de la exterior, es innegable y de muy diverso tipo. Se necesitan no sólo más servicios, sino también con características más adecuadas -horarios de apertura, accesibilidad, flexibilidad- a esta circunstancia. Las numerosas zonas industriales son también objeto de demandas en cuanto a los servicios para las personas -transporte, asistencia médica, restauración, compra de urgencia-.
- El peso de la población femenina ocupada. La creciente incorporación de la mujer al mercado regular de trabajo, acompañado de la extensión de la familia nuclear como estructura dominante, y más si cabe en un territorio con alta movilidad por trabajo, multiplica las necesidades de servicios a los hogares y las familias. El futuro inmediato ha de permitir una redistribución de las tareas domésticas y un gran desarrollo de nuevos servicios para el hogar y las personas en los domicilios, que permitan superar la situación de doble jornada para la mujer o la cronificación de un rol femenino (limpieza, cuidado de personas) informal y en condiciones precarias fuera del hogar.
- La aceleración de la tasa de envejecimiento. La población del Baix Llobregat es una población joven con respecto a Catalunya. Sin embargo, en los próximos 5 años se produce la llegada creciente a los 60 años del grueso de la población activa que constituyó el crecimiento demográfico de los sesenta. La comarca acabará el siglo incrementando en un punto porcentual por año su proporción de población mayor de 65 años. Las nuevas necesidades en este campo son evidentes y no sólo en el terreno de la atención, también en el de actividades, espacios y servicios de todo tipo.
Naturalmente, en cada municipio se vive una situación diferente, en especial porque el desarrollo de ofertas de actividades y servicios presenta grandes diferencias, y el resultado de necesidades insatisfechas puede ser muy diverso.
Demandas insatisfechas: el caso de los servicios de proximidad en Sant Feliu de Llobregat
El estudio Servicios de proximidad y ocupación realizado el año pasado en Sant Feliu de Llobregat constata, sin dejar dudas, la importancia sobre el bienestar y el empleo de los diversos servicios y actividades del hogar, de atención domiciliaria, de educación y formación, de ocio y cultura y de transporte colectivo, en los que centró su análisis.
En el conjunto de los veintinueve servicios analizados, seis de cada 10 familias entrevistadas hacen uso o consumen 3 o más de los servicios. En promedio, más del 30% de la población tiene una demanda no cubierta de estos servicios y actividades, magnitud que en la mayor parte de los casos supera la de las familias que efectivamente los utilizan.
Una estimación del uso y consumo declarado por las 392 familias entrevistadas dió como resultado un equivalente en trabajo a tiempo completo de más de 400 personas, una parte muy importante de los cuales se prestan en el mercado informal. Igual de impactante es el dato que el trabajo necesario para satisfacer la demanda explícita no cubierta actualmente, se eleva a un equivalente a tiempo completo que supera las 900 personas.
Pero mucho más decisivo que esas cifras son los datos y análisis relativos a la oferta de servicios y actividades y la visión que de las mismas tiene la población:
- La oferta global es en la mayoría de casos insuficiente y fragmentada. A menudo conviven servicios públicos, ofertas informales, ofertas no lucrativas, servicios mercantiles, pero en su conjunto no consiguen dirigirse a amplios sectores de la población demandante.
- En muchos servicios la falta de desarrollo de la actividad y el empleo se vincula a un déficit de calidad de las ofertas. A menudo la falta de inversión, el déficit en la calificación, la inexistencia de gamas de productos y servicios adecuados, la escasa atención al usuario, lleva a una parte de la población a no consumirlos o usarlos, sencillamente porque están mal vistos.
- En otros servicios, la demanda de los mismos se ve truncada por precios de mercado inasequibles para la mayoría, lo que refuerza hábitos culturales preexistentes -algunos servicios se ven como un lujo- y la extensión de ofertas informales, que, si bien no garantizan ni calidad ni servicio, si se realizan a precios menores: es el problema de solvencia de la demanda en los servicios de proximidad que en estos momentos debate toda Europa.(3)
Fruto del tal investigación, en estos momentos se han iniciado los estudios previos para la configuración de un Fondo para el Desarrollo de los Servicios Domiciliarios, uno de los ámbitos donde se constató un alto grado de necesidades insatisfechas y un potencial de empleo muy importante.
La nueva dimensión local del desarrollo económico
¿Existe un espacio local para intervenir en esta situación?. La respuesta es positiva, sin lugar a dudas. Se trata sin embargo de adoptar un nuevo enfoque que combine acciones en la demanda de los servicios y en las instituciones, empresas y entidades que los ofertan. Se trata de aprovechar las ventajas locales para la identificación de necesidades con las de fomento de nuevas actividades. Se trata de implicar, desde el ámbito local, a aquellas otras instituciones supralocales que pueden y deben tener interés sobre los temas del empleo y las necesidades ciudadanas.
Dar respuesta a todos estos nuevos retos desde la acción municipal quiere decir seguir trabajando en las siguientes direcciones:
- Crear un clima social cooperativo en el territorio, donde estén implicadas las diferentes partes comprometidas en su desarrollo.
- Favorecer un clima emprendedor, pues como bien señala el profesor Lorenzo Cachón(4): lo que diferencia una economía en expansión de una en declive no es la tasa de paro sinó el espíritu de empresa.
- Identificar y potenciar nuevos yacimientos de empleo, trabajando por la calidad y la sostenibilidad de las actividades y los empleos generados en los diversos ámbitos ya mencionados.
- Promover nuevas vías de participación ciudadana, que permitan reflexionar sobre el futuro de nuestra sociedad y nuestro entorno, compartiendo nuevos valores colectivos.
Las ciudades y el mundo local adquieren hoy una nueva dimensión para dar respuesta combinada al problema del paro, el mantenimiento del bienestar y el desarrollo económico y social.
(1).Para una visión general, véase Una estrategia europea de estímulo a las
iniciativas locales de desarrollo y de empleo. Comunicación de la Comisión Europea al
Consejo y al Parlamento Europeo. DOCE, 12/10/95.
(2). Jeremy Rifkin (1996) El fin del trabajo. Ed. Paidós.
(3). Véase CCE (1996), Séminaire européenne sur les subventions a la consommation et
les cheques services, Bruxelles, mai 1996.
(4). Extraído de la conferencia realizada por Lorenzo Cachón en octubre de 1996 en Sant
Feliu de Llobregat bajo el título: Los servicios a las personas y la creación de
ocupación.
María Jesús Bono i Lahoz
Teniente de Alcalde, concejal delegada de Promoción Económica
de l'Ajuntament de Sant Feliu de Llobregat
Eduard Jiménez Hernández
Director de Investigación en la Fundación CIREM
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