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Manuel
Castells Voy
a intentar situar el papel que están cobrando las ciudades en un proceso
de cambio histórico, que se caracteriza, de forma descriptiva más
que analítica, bajo el término de “Era de la Información”. Para tratar
de concretar más esta problemática, que puede ser excesivamente vaga,
incluso ideológica, me voy a referir muy específicamente a las condiciones
en que se desarrolla lo que se ha dado en llamar “la nueva economía”,
centrada a partir de la transformación tecnológica y organizativa,
y tras sintetizar cual es esta transformación, trataré de analizar
más específicamente cual es el papel de las ciudades en esta nueva
economía y, aún más, en la relación, problemática, que se establece
entre esta nueva economía y los procesos sociales e institucionales
que están en la base de nuestra convivencia
y de nuestra vida. En
primer lugar déjenme resumir qué entendemos por “la nueva economía”.
La nueva economía es un término que está consagrado en los medios
de comunicación y por tanto, más que intentar siempre redefinirlo,
cambiar las palabras y decir “no, no es la nueva economía, es otro
tipo de economía”, prefiero, en general, ir con lo que se comunica,
ir con la comunicación, pero, darle un contenido preciso y analítico.
¿Qué
es concretamente la nueva economía? Para empezar, la nueva economía
es la nuestra, es en la que estamos ya. No es el futuro, no es California,
no es América,... es la nueva economía que se desarrolla de forma desigual y de forma contradictoria, pero que se desarrolla
en todas las áreas del mundo. La economía del conocimiento Se
caracteriza fundamentalmente por tres grandes rasgos interrelacionados: Es
una economía que está centrada en el conocimiento y en la información
como bases de producción, como bases de la productividad y bases de
la competitividad, tanto para empresas como para regiones, ciudades
y países. Esto se dice pronto pero tiene grandes consecuencias, porque
el tratar de cómo se genera productividad quiere decir cómo generamos
riqueza, que en el fondo es la base material para lo que luego podamos
hacer. Por ejemplo, reforzar el Estado de bienestar y ampliar la protección
social en lugar de desmantelarlo. Esto que parece un problema difícil
de resolver en una época de crecientes problemas sociales. En el momento
en que hay más abundancia, no hemos resuelto los problemas, porque
más recursos se pueden utilizar para hacer la guerra en lugar de para
hacer el amor, pero por otro lado, sin los recursos, todos los problemas
se hacen extremadamente más angustiosos. Por consiguiente, generar
fuentes de productividad es un tema absolutamente esencial y, en este
sentido, la nueva economía está por fin permitiendo prever la posibilidad
de un salto histórico en la relación entre forma de actividad económica
y generación de riqueza. Hablando
claro, lo que se esperaba desde hace tiempo, que ya había analizado
junto con otros economistas y sociólogos desde hace 5 o 6 años, la
idea de que la revolución tecnológico-informacional, a partir de un
determinado momento y a partir de una cierta transformación organizativa
de empresas y cultural de sociedades, podría empezar a proporcionar
el dividendo de productividad, se está observando estadísticamente.
Se está observando pese a la debilidad de nuestras categorías estadísticas
procedentes de la sociedad industrial. Pero, en estos momentos podemos,
sobretodo en Estados Unidos, porque ha habido unos pequeños cambios
de categorización estadística que han permitido ya, sólo con estos
pequeños cambios, medir algo mejor lo que se estava produciendo. En
Estados Unidos, en el año 99 la productividad ha crecido, en promedio,
al 2’9%. En los últimos seis meses ha crecido al 5%. Un incremento
del 5% de productividad, sobre tasa anualizada, es realmente espectacular;
es más del doble de lo que se produjo en los años gloriosos de crecimiento
económico de los 60. En Europa, en cambio, la productividad se está
manteniendo, en los últimos dos años, entorno a una tasa media de
crecimiento, en la Unión Europea, del 1’9%. Simplemente
pasando al promedio anual americano, creo que puede ser más alto:
un punto más. Un punto más, en los próximos diez años, quiere decir
que cambia todo y que por ejemplo, en Estados Unidos, hoy día, cuando
hace 5 o 6 años la discusión era si se quebraba la Seguridad Social
o no, en estos momentos la discusión es para que se utilizan los billones
de 12 ceros de dólares, si para pagar la deuda nacional, cosa que
nunca se había planteado en ningún país en la historia, o para asegurar
la Seguridad Social en los próximos 30 años. Eso no impide que 45
millones de americanos no tengan seguro de salud y que un niño americano
de cada cinco viva en
la pobreza. Pero
ahí entramos en el problema de redistribución social, en el problema
de desigualdad y de competitividad individual salvaje. Ahora más que
nunca es una sociedad injusta, la sociedad americana, porque precisamente
en estos momentos hay la capacidad, puede haber la capacidad de desarrollo
de productividad. Este es un tema central para todo el mundo. Una economía globalEn
segundo lugar, no insistiré pero hay que mencionarlo, esta economía
basada en la productividad generada por conocimiento e información,
es una economía global. Global no quiere decir que todo esté globalizado,
sino que las actividades económicas dominantes están articuladas globalmente
y funcionan cómo una unidad en tiempo real. Y, fundamentalmente, funcionan
entorno a dos sistemas de globalización económica: la globalización
de los mercados financieros interconectados, en todas partes, por
medios electrónicos y, por otro lado, la organización a nivel planetario
de la producción de bienes y servicios y de la gestión de estos bienes
y servicios. Les
recuerdo para marcar algunas ideas, que cuando se está discutiendo,
sobretodo, la internacionalización del comercio es, en realidad, una
función de la internacionalización de la producción, o sea, más que
exportar, lo que se está haciendo es producir internacionalmente. Las
53.000 empresas multinacionales y sus 415.000 subsidiarias organizan,
en estos momentos, el 25% del producto bruto mundial en términos de
producción, representan más o menos un 75% del comercio internacional
incluyendo un 40% del comercio mundial que se realiza al interior
de firmas y de sus empresas subsidiarias. Por tanto, cuando estamos
haciendo grandes batallas sobre el comercio internacional, lo que
realmente ha ocurrido es que hemos internacionalizado la producción,
y es a través de estos circuitos donde se está generando la articulación
económica planetaria. Por eso, el proteccionismo tiene cada vez menos
sentido, porque ya están las empresas funcionando de forma transnacional
y mucho más, obviamente, en sistemas cómo la Unión Europea. La
tercera característica, indispensablemente ligada a estas otras dos,
es el hecho de que es una economía que funciona en redes, en redes
descentralizadas dentro de la empresa, en redes entre empresas, y
en redes entre las empresas y sus redes de pequeñas y medias empresas
subsidiarias. Es esta economía en red la que permite una extraordinaria
flexibilidad y adaptabilidad. Es, por tanto, una economía informacional,
es una economía global y es una economía organizada en red, y ninguno
de esos factores puede funcionar sin el otro. Por tanto, no es sólo
una economía del conocimiento, es una economía algo más compleja y
eso es lo que se llama la nueva economía. Internet es una forma de organizaciónEsta
economía tiene una base tecnológica. Esa base tecnológica es tecnologías
de información y comunicación de base microelectrónica y tiene una
forma central de organización cada vez mayor, que es internet. Internet
no es una tecnología, internet es una forma de organización de la
actividad. El equivalente de internet en la era industrial es la fábrica:
lo que era la fábrica en la gran organización en la era industrial,
es internet en la Era de la Información. La nueva economía no es las
empresas que hacen internet, no son las empresas electrónicas, son
las empresas que funcionan con y a través de internet. Y si quieren
les pongo un ejemplo, porque si no parece demasiado abstracto. Podría
poner ejemplos más, digamos, cercanos a la realidad catalana o europea,
pero prefiero ilustrar las ideas. Quiero tomar un ejemplo de una empresa
concreta. Lo mismo que en la forma de organización de la era industrial
se tomó como ejemplo, como símbolo en cierto modo, la organización
de la producción en la empresa “Ford”, hasta el punto que ciertos
economistas acuñaron el término fordismo y postfordismo, etc. No estuve
muy de acuerdo con ésta terminología, es demasiada gloria para Ford.
En todo caso lo hubiera llamado ford-leninismo, porque Lenin admiraba
profundamente el sistema de Henry Ford y organizó la producción soviética
en torno al mismo modelo. Pero
si tratamos de hacer el mismo sistema, el mismo ejemplo, hoy día encontraremos
una empresa que se llama Cisco Systems. Es una empresa de Silicon
Valley, en California, que produce los commutadores y los reuters,
que son los sistemas de dirección de los flujos de internet. Para
entendernos, es, un poco, la fontanería de internet, son los equipamientos
de fontanería de internet. Venden el 80% de estos equipamientos en
el mundo. Cisco Systems funciona de la forma siguiente: tienen un
webside en que hay una serie de ofertas tecnológicas de productos
y de soluciones de ingeniería a estos productos. Las empresas que
quieren instalar sus sistemas de internet se van a este webside y
expresan, a partir de lo que hay allí, sus necesidades, las necesidades
de lo que quieren comprar, que no tiene que ser uno de los productos
o la combinación, sino dicen: “éste es el tipo de producto que queremos,
con estas características y estas necesidades”, y esa información
pasa a los proveedores de Cisco Systems.
Un caso concreto Cisco
es una empresa industrial, manufacturera, fabrica, pero no tiene fábricas.
Tiene, en realidad, una fábrica y 29 fábricas, privilegiadas, que
no forman parte de Cisco Systems. Estas fábricas van, también, al
webside y miran que está pidiéndose en ese día y en esa hora, y con
qué características técnicas. Y, entonces, ofrecen productos que se
adaptan a la especificación técnica de Cisco Systems, a lo que esas
fábricas pueden producir indicando en qué tiempo y con qué costo,
resultará lo que los clientes están pidiendo. Y a partir de ahí se
realiza la transacción. El 85% de las operaciones de Cisco Systems
pasan por el webside y el 50% de las ventas se realizan sin ninguna
intervención de los ingenieros de Cisco Systems. Entonces, ¿qué vende
Cisco Systems? Vende conocimiento, pero no sólo conocimiento tecnológico,
sino conocimiento de aplicación de ingeniería y conocimiento de qué
tipo de proveedores existen en el mundo. El webside se actualiza cada
día y a veces cada hora. O sea, capacidad de adaptación en base a
conocimiento e información. La
empresa Cisco Systems parece una empresa que, en términos de empleo,
no es tan grande, tiene 25.000 empleados, tan sólo, la mitad en California,
pero cabe subrayar: Uno:
vende el 80% del equipamiento de base de internet. Dos:
La capitalización de Cisco Systems, que fue una empresa que empezó
hace 14 años con dos millones de dólares de capital inicial, en estos
momentos, es de 310.000 millones de dólares en cotización de la semana
pasada, que para darnos una idea, es cinco veces el valor de mercado
de General Motors. O, si quieren, en otra estimación, 6 veces el valor
de mercado de Boeing. Se
puede decir: “sí, pero están sobreevaluados”. Están sobreevaluados
pero con su valor se han comprado 20 empresas en el último año, entonces,
la sobreevaluación se convierte en patrimonio real. Les
pongo éste ejemplo porque estoy intentando pasar del modelo “Ford”
al modelo Cisco. Y “Ford”, también, “Ford”, cómo saben ustedes, el
mes pasado distribuyó créditos a sus empleados, les regaló ordenadores
personales, tiempo de internet y cursos de formación para trabajar
en internet. “Ford” ahora adopta el modelo Cisco. Éste modelo es el
modelo que se está desarrollando en todas las actividades. El señor
Martí Parellada nos contaba la existencia del lanzamiento de un nuevo
sitio en internet: “todoelmarisco.com”. Perdonen por la publicidad.
En el que ustedes organizan su mariscada y ellos se la traen a casa.
Y, obviamente, ellos seguro que no producen marisco, como la gente
que maneja Amazon no han leído un libro en su vida, probablemente
porque estaban demasiado ocupados en construir el webside de internet.
Tengo alguna base empírica para poder decir esto. Permítanme
fijar dos ideas: Una:
Este tipo de actividad y de trabajo es generalizado, es de toda la
economía y son todas las empresas que están evolucionando en esta
dirección. No se trata solamente de que todas utilicen internet, sino
de que se organizan entorno a la red de relaciones, que esta electrónicamente
conectada y basada en la información. ¿Por
qué esa nueva economía es y será mundial y no simplemente norteamericana?
Muy sencillo, porque por competencia global, las empresas que no funcionen
así serán eliminadas. La comparación con la era industrial es: producir
con electricidad o sin electricidad. Acabo
de llegar de Lisboa, de una reunión de la presidencia portuguesa de
la Unión Europea y las conclusiones de esa reunión fueron éstas: que
Europa entra de lleno en la nueva economía y que el gran desafío,
el gran reto, es cómo las instituciones europeas y el modelo social
europeo se adaptan, no para servir a la nueva economía, sino para
que la nueva economía sirva al modelo social y político europeo. Creo
que es el gran reto. La
nueva economía es global pero no todas las instituciones tienen que
ser cómo Silicon Valley y no todas las sociedades tienen que ser cómo
California, afortunadamente. El papel de las ciudadesEn
ese sentido, ¿qué papel juegan las ciudades en medio de esta transformación?,
que me parece absolutamente histórica, no en términos ideológicos,
sino en términos de lo que estamos observando. Creo que, de entrada,
las ciudades van a jugar un doble papel que trataré de detallar. Esa
nueva economía es, por un lado, una economía de extraordinaria capacidad
de generación de riqueza, pero es una economía centrada, en estos
momentos, en el desarrollo de redes entre individuos y empresas extremadamente
competitivas sin ninguna al interés público, al bien común, a lo que
sean valores que no puedan ser capitalizados en el mercado. Entonces,
mi tesis general, que ahora voy a tratar de analizar en concreto,
es que las ciudades son claves tanto como productoras de los procesos
de generación de riqueza en el nuevo tipo de economía, como productoras
de la capacidad social de corregir los efectos desintegradores y destructores
de una economía de redes sin ninguna referencia a valores sociales
más amplios, más colectivos o no medibles en el mercado, como por
ejemplo la conservación de la naturaleza o la identidad cultural. En
concreto, ¿qué quiere decir esto? En primer lugar, las ciudades son,
empíricamente, los medios de innovación tecnológica y empresarial
más importantes. A principios de los 90, junto con otro colega, nos
recorrimos el mundo (una paliza y no se crean tan agradable, porque
en esos casos lo único que se ven son empresas tecnológicas y aviones
y trenes de alta velocidad) y observamos cuales eran, donde estaban
realmente los medios de innovación tecnológica. Los medios de innovación
tecnológica, casi sin excepción, son grandes áreas metropolitanas
con ciudades potentes impulsando esas áreas metropolitanas, empíricamente
hablando. No encontramos, ningún caso de un medio de innovación tecnológica
o empresarial que se hubiera desarrollado de forma nueva, en pleno
desierto, en relación con un proyecto voluntarista de gobierno: simplemente
no existen. Existen algunos parques tecnológicos con éxito, pero no
medios de innovación realmente generadores de riqueza. Desde
entonces han habido dos de los lugares observados como embriones posibles,
que se han desarrollado con mayor nivel de innovación. Uno es Cambridge,
en el Reino Unido, y otro es el parque de Hsin-chu , relativamente
cercano a Taipei, Pero en realidad Hsin-chu está a 70 Km. de Taipei
y es parte de la área metropolitana de Taipei, y
Cambridge, por mucho que digan que no, es parte de Londres.
Con lo cual, en buena medida, son
áreas tecnológicas desarrolladas y ligadas a grandes áreas
metropolitanas. Como Silicon Valley es una área metropolitana, que
está separada de San Francisco, pero que está ligada a San José, que
es más grande que San Francisco. En este momento San José tiene 1.100.000
habitantes y San Francisco 700.000. El
primer elemento es que estos medios de innovación metropolitanos,
son esenciales porque, a través de la sinergía que generan, de las
redes de empresas, de innovaciones, de capital, atraen continuamente
los dos elementos claves del sistema de innovación, que son la capacidad
de innovación, es decir, talento, personas con conocimiento e ideas,
y atraen capital, sobretodo capital riesgo, que es el capital que
permite la innovación. Por
ejemplo, ¿porqué Silicon Valley sigue siendo la punta de la innovación
mundial? No por las cosas que hacía en los años 80, sino porque en
los años 90 se ha vuelto a renovar. ¿Cómo se ha vuelto a renovar,
cuando ya había agotado toda la capacidad de innovación que existía
en California? Silicon Valley está importando cientos de miles de
ingenieros y técnicos avanzados de China, India, Rusia, Taiwan, etc.
El estudio que hicimos en nuestro departamento el año pasado muestra
que de las nuevas empresas creadas en Silicon Valley, en los años
90, el 30 % son creadas y dirigidas por chinos o indios. Capital que
apuesta sobre el talento y talento que llega desde donde sea. Esto
es un medio de innovación, y un medio de innovación es un centro de
atracción, con lo cual observamos que esta economía global tiene nodos,
tiene concentración territorial. Estos medios de innovación están
territorialmente concentrados. Para hacer algo hoy día en tecnología,
hace falta esta capacidad en tecnología y en innovación empresarial,
hace falta estar en ciertos medios de innovación que después se articulan
a través de redes de telecomunicaciones en el conjunto del mundo. Hace
tres semanas, Newsweek sacó un número especial sobre el desarrollo
de la nueva economía en Europa y señaló 14 puntos que son grandes
áreas de innovación, y que están convirtiéndose en los centros motores
de la nueva economía en Europa. Todas grandes áreas metropolitanas
y con Barcelona en el noveno lugar. Madrid no está en la lista. Barcelona,
sí: como economía dinámica y uno de los más rápidos desarrollos de
empresas internet en Europa, etc. Lo digo para señalar la verificación
empírica de que son los medios de innovación territorialmente concentrados
en torno a ciudades dinámicas, los que constituyen las fuentes de
riqueza en la nueva economía. El conocimiento está en las personasEntremos
un poco más en por qué es así. Creo que, por un lado, hay la idea
de que lo que llamamos conocimiento, información, no es abstracto.
Está depositado materialmente en cerebros y los cerebros, generalmente,
suelen ir unidos a personas. Por consiguiente, son trabajadores de
alta cualificación. Son innovadores capaces de tener ideas y aplicarlas,
los que constituyen, realmente, la materia prima de esta nueva economía.
Pero desarrollemos la idea. Si lo que importa son personas de alta
capacidad intelectual y de conocimiento, ¿cómo se producen estas personas?
No se generan por razones genéticas, ¿cierto? Fundamentalmente,
hay tres elementos. El primero es la educación. Pero la educación
no es solamente el poner al niño en la escuela o que haya buenas escuelas.
La educación, en primer lugar, es que a partir de un desarrollo del
sistema educativo, sea una educación capaz de producir gente con autonomía
de pensamiento y con capacidad de autoprogramación y de adquisición
de conocimientos el resto de su vida. Pero es más, es algo que en
Barcelona han desarrollado ya hace tiempo y que es el concepto de
ciudad educativa: no es solamente la escuela cómo elemento de educación,
sino es la idea del conjunto de una sociedad local, a través de una
serie de interacciones, incluyendo actividades culturales, incluyendo
relaciones con los medios de comunicación, incluyendo elementos de
animación ciudadana. Es el conjunto del sistema de relaciones sociales
locales que produce un sistema de información interactiva, que desarrolla
la capacidad educativa en un sentido amplio y no simplemente de adquisición
de conocimientos. Un
segundo elemento: servicios públicos que funcionen. Michael Cohen
señala que por mucho internet que se desarrolle y mucha inversión
que haya en las ciudades, si luego los transportes no funcionan o
hay inundaciones, internet no resuelve estos problemas. Por consiguiente,
la calidad de los servicios públicos y, en concreto, de los servicios
públicos municipales, es absolutamente decisiva para que todo lo demás
funcione. En
el famoso Silicon Valley acaba de hacerse una encuesta que indica
que el 80% de la gente está entusiasmada con su trabajo, con su dinero,
con todo esto. Pero el 80% de gente dice que no soporta la vida en
Silicon Valley, porque tienen que pasarse tres horas y media al día
en los atascos del tráfico, porque no pueden respirar, porque están
aislados, porque es el individualismo feroz, porque la familia se
hunde. Es decir, una total insatisfacción con todo lo que no es el
trabajo y el dinero. Trabajan cada vez más y viven encerrados en su
trabajo y comiendo comida china que les traen por internet. Pero,
fundamentalmente, el deterioro de todo lo que es colectivo acaba impactando
sobre la productividad del trabajo. Y
en tercer lugar, en términos más amplios, no son los servicios públicos
sino la calidad de vida, en el sentido amplio. Hay una serie de investigaciones
que muestran como la calidad de vida hace dos cosas en los medios
de innovación. Por un lado, atrae gente a los medios de innovación,
es decir aquellos medios de innovación que ofrecen poca calidad de
vida no son capaces de atraer, con respecto a otros, el nuevo talento
que es necesario. Y segundo, una vez que se está en un lugar, hay
que retener ese talento y, además, hacer posible que ese talento sea
capaz de aplicaciones tecnológicas y empresariales no totalmente destructivas
y no totalmente neuróticas, que tienen, en buen sentido, una relación
directa con la calidad de vida. En términos sintéticos, existe un
efecto retroactivo de calidad de vida sobre productividad y de productividad
sobre calidad de vida. Es un efecto virtuoso: calidad de vida urbana
y metropolitana y su efecto sobre la productividad y la creación de
riqueza. Ciudad y universidadOtro
elemento que es fundamental, en este sentido, es la relación entre
ciudad y universidad en la nueva economía. Parece obvio que las universidades
son un motor de crecimiento económico, tecnológico y empresarial,
pero también, son un factor de creación de ciudad. Hoy día, la universidad
no es un elemento más. Es un elemento esencial de la dinamización
del tejido urbano, a la vez que un elemento esencial de la producción
de mano de obra cualificada, de innovadores y de personas con ideas
nuevas. Esta nueva economía no es simplemente de gente que hace electrónica,
es de gente que aprende a pensar o enfocar las cosa
de forma nueva. Y esto depende de la calidad del sistema de
educación universitaria. Por cierto, que, en este sentido, se está
imponiendo cada vez más la idea de la importancia de los campus urbanos
como elemento, a la vez, de dinamización y de absorción de ideas de
un tejido social más amplio que
el de la propia universidad. Por campus urbanos quiero decir
campus, también. La
idea de universidades con facultades distribuidas en el conjunto de
la ciudad, no parece eficaz. Históricamente, se produce así en muchas
ciudades y se puede tener una buena universidad en esos términos,
pero la dispersión hace que el trabajo interdisciplinario, la fusión
de enseñanzas de distinto tipo, tenga mucha mayor dificultad. Es mucho
más difícil para los estudiantes tomar materias de distintas facultades,
que es un elemento fundamental de la nueva universidad. Es mucho más
difícil para los colegas articularse entre ellos. Por
tanto, la noción de campus sigue siendo una noción productiva en términos
culturales y de innovación pero, al mismo tiempo, la integración de
ese campus en tejidos urbanos densos parece que también es el elemento
que se está señalando como de mayor productividad cultural y, a la
vez, urbana. La
cuestión de cómo estimular territorialmente esos medios de innovación
a los que me he referido antes, parece ir en sentido contrario a los
llamados parques tecnológicos. Me explico, porque es un tema que he
trabajado bastante y, en particular, en España. En
primer lugar, la mayor parte de parques tecnológicos, de tecnológico
tienen poco. Son, generalmente, o bien viejas operaciones de tipo
zonas industriales o, en la mayor parte de los casos, operaciones
inmobiliarias con un añadido de prestigio ideológico. Pero, más aún,
diría que, aparte de esto, que es una crítica que ya se ha hecho muchas
veces, hay algo más. Que es que la problemática de parques tecnológicos
de los años 80, no es aplicable en el año 2000, incluso ya en los
últimos años de los 90, porque en este momento no se trata tanto de
hacer hard como de hacer soft. La idea no es poner más fábricas de
microelectrónica. No tiene ningún sentido añadir más fábricas de microelectrónica
a las que ya existen en los lugares que ya se han especializado en
microelectrónica. Dejemos, en cierto modo, que los japoneses hagan
microelectrónica o que las grandes empresas multinacionales estén
trabajando en microelectrónica en Asia del sudeste. Lo
que hoy día cuenta es la capacidad de acción tecnológica sobre aplicaciones,
sobre sistemas de software avanzado y sobre tecnologías de redes de
todo tipo: tecnologías de telecomunicaciones. La gran frontera, a
la que ya se ha llegado, es el internet móvil. Son los temas de telecomunicaciones
y de transmisión y procesamiento electrónico en tecnología móvil.
Éste tipo de acción no se soluciona con parques tecnológicos
donde se puedan concentrar grandes instalaciones industriales, son
medios de innovación intensivos en inteligencia más que intensivos
en edificios. Y el tema ahí, consiste en buscar las formas de articulación
entre el territorio y estos mecanismos de innovación, mucho más sutiles,
mucho más ligados a la dinámica propia de la innovación y, en particular,
de la innovación de pequeñas y medias empresas. Y, también para fijar
las ideas, dos ejemplos: uno negativo y otro positivo. El
mayor fracaso de desarrollo tecnológico territorial de los último
5 años es el llamado “ corredor multimedia” de Kuala Lumpur en Malasia,
en donde se han gastado miles y miles de millones de dólares en crear
una megaestructura absolutamente futurista para atraer grandes fábricas.
Con todos los nombres de la electrónica han creado un consejo consultivo
presidido por Bill Gates y en el cual está IBM y están todas las grandes
empresas de la microelectrónica. Y, ¿qué han puesto ahí? Fábricas
de segundo orden, fábricas que no necesiten en otros lugares, con
muy poco valor añadido, relativamente poca creación de empleo, pero
sobretodo, nula capacidad de innovación; es aplicación de la innovación
que ya existía. Pero, sin embargo, lo que sí se ha conseguido es una
operación publicitaria de que el gobierno de Malasia va a ser casi
tan importante cómo el de Singapur, que, por su cuenta, ya había desarrollado
ésta operación, con mucho más éxito, cuando había que desarrollarla
hacía 15 años. Un
ejemplo positivo que es muy polémico, pero quiero explicar el por
qué es positivo en mi opinión. Positivo en términos de que ha generado
una extraordinaria innovación: el desarrollo de lo que se llama “el
barrio multimedia” en San Francisco. El barrio multimedia en San Francisco
ha generado, en estos momentos, entorno a las 2.500 empresas pequeñas,
muy pequeñas en general, de menos de 10 y 15 personas como promedio.
San Francisco y Nueva York, más o menos al mismo nivel, son hoy los
dos centros de diseño real de multimedia. El mercado que han desarrollado
en el último año oscila entorno a los 35.000 millones de dólares,
porque son los que hacen las cosas que luego Hollywood pone en funcionamiento.
Pero la tecnología y la concepción está ahí. No es que a mi me guste
mucho pero, por ejemplo, todos los efectos especiales de la ultima
serie de “La Guerra de las Galaxias” están desarrollados allí. Por
tanto, no es alta creación cultural. Pero “La Guerra de las Galaxias
generó en publicidad, no en ingresos, 2.500 millones de dólares. En
publicidad, simplemente, para poner marcas dentro de la película.
Fuera o no un éxito la película, era lo que esas empresas querían
introducir cómo publicidad indirecta en el texto de la película. El caso de San FranciscoEste
multimedia en San Francisco se ha generado, en los últimos 10 años,
en la zona más deteriorada de la ciudad, una vieja zona industrial
bastante destruida que estaba ocupada, fundamentalmente, por dos subculturas:
la subcultura sadomasoquista y la subcultura de artistas pobres, que
no eran los mismos. Los sadomasoquistas eran más ricos mientras que
los artistas, realmente, estaban allí porque necesitaban mucho espacio
para hacer sus obras y usaban las viejas naves industriales. Estos
artistas, un buen día, fueron contactados por empresas de Silicon
Valley que querían entrar a fondo en el multimedia, pero que necesitaban
mentes enfebrecidas, no tecnológicas, sino capaces de imaginar cosas
rarísimas que impactaran a la gente, con lo cual se hizo la conexión
entre la capacidad artística de creación y la tecnología electrónica
más avanzada. De ahí salieron las empresas multimedia. Pero, entonces,
¿qué ocurre? Estos artistas vivían en sus casa en una zona residencial,
que había sido industrial y había cambiado la calificación a la residencial
para que pudieran vivir allí esta gente, más o menos marginada, pero
respetada por el municipio. ¿En qué medida, el municipio, ha contribuido,
en los últimos 5 años al desarrollo de esta zona? Han cambiado la
ordenanza municipal y han creado una ordenanza mixta de trabajo y
residencia en el mismo local, que en el fondo reconstruye el principio
de la era industrial y, por tanto, reconstruye lo que era la actividad
industrial de esa zona en la prehistoria de San Francisco. Es decir,
hace 110 años o 120 años, al principio de la historia de San Francisco.
Y a partir de esa recalificación permiten que la nueva industria,
las nuevas actividades industriales ligadas a la residencia, se desarrollen
en esa área. Permiten
que se recalifiquen los usos pero no permiten que especuladores inmobiliarios
entren, compren y echen a estas empresas. Por consiguiente, se aumentan
los usos pero se prohibe el utilizar esa recalificación de usos del
suelo para un proceso de transformación en viviendas de lujo para
los que sean más ricos de estas empresas. En
torno a esto se permitió la ampliación de usos a locales comerciales,
a bares, restaurantes, y en estos momentos, se ha generado una extraordinaria
actividad urbana en la que, junto al trabajo de innovación, se desarrolla
el tejido social de bares, restaurantes, encuentros en la calle, etc.,
que da vida a este lugar. En este momento, está pasando a ser, después
de la industria financiera, la segunda industria más dinámica de la
ciudad de San Francisco. Un
último tema de la relación entre política ciudadana y desarrollo de
la nueva economía y de las nuevas tecnologías de información: es la
idea de mercados locales de tecnología en base a políticas ciudadanas
y ambientales que sean intensivas en información y en tratamientos
avanzados de información, desde la modernización de servicios públicos,
a partir de la introducción inteligente y gradual de internet, hasta
la creación de sistemas de participación ciudadana en que, junto a
los sistemas tradicionales de tejido social de base, se articulen
formas de participación ciudadana interactiva a través de internet,
como por ejemplo la experiencia de la ciudad digital en Amsterdam,
y políticas ecológicas y de medio ambiente, ya que las políticas ecológicas
bien realizadas requieren sistemas de información avanzados. No solamente
esto genera una mejora de la gestión local, sino que, además, crea
mercados locales, que pueden ser mercados de partida para pequeñas
y medianas empresas innovadoras locales, que pueden ser la base del
desarrollo futuro. Una tecnología que se transforma con su uso Y,
concluyo con un tema que me parece, quizá, el más prospectivo. Y es
el tema de que las tecnologías de que estamos hablando, la tecnología
de información y comunicación interactiva, no es una tecnología tradicional,
no es lo mismo que la ingeniería tradicional: es una tecnología que
se transforma con su uso. No es una tecnología estática que se utiliza
y sigue siendo la misma. El uso transforma la tecnología. Les doy
un ejemplo para ilustrar, también, lo que quiero decir: el internet
que se pensó originalmente no es el internet que tenemos hoy día.
Se habla del origen militar de internet, para defender las comunicaciones
contra la posibilidad de un ataque a los centros de comunicaciones.
La forma de defenderlas era que no hubiera centros de comunicaciones,
que hubiera una red. Así es como los científicos americanos que trabajaban
para el Pentágono lo vendieron al Pentágono. Pero el Pentágono nunca
los tomó en serio. Ésta es la parte de la historia que se conoce menos.
El Pentágono nunca los tomó en serio y ellos nunca quisieron hacer
ésta cosa militar que les aburría muchísimo. Pero lo que los científicos
sí querían hacer era utilizar una serie de superordenadores que había
en el conjunto del país. Sólo había unos pocos. Entonces inventaron
un sistema de relación entre éstos superordenadores, que era el sistema
internet, para compartir tiempo de superordenador. Ése era el objetivo
real que querían hacer. Pero ocurrió que cuando ya tuvieron la posibilidad
de compartir tiempo real en los siete superordenadores que había en
Estados Unidos, se dieron cuenta que no necesitaban tanto, que, realmente,
no tenían nada que hacer con tanto tiempo de ordenador. Entretanto,
intentando montar el sistema, descubrieron una aplicación que se convirtió
en la base de su trabajo en el futuro y en la base de nuestra vida
actual: el correo electrónico. Y ese correo electrónico es lo que
realmente fue el primer gran producto que salió del programa internet. De
la misma forma se podrían multiplicar los ejemplos de cómo la utilización,
la apropiación de internet por sus usuarios a muchos niveles, ha sido
lo que realmente genera nuevos tipos de tecnología y no sólo de usos
de esa tecnología. ¿ Esto, qué quiere decir? Que la utilización, a
fondo, en una ciudad con políticas innovadoras en términos de servicios
públicos, de ecología, de participación ciudadana, de difusión de
la educación, puede llevar a un desarrollo de nuevas aplicaciones
y, por tanto, de nuevos usos y de nuevas tecnologías de comunicación,
que amplían la gama de utilización de internet, de los usos propiamente
comerciales, en los que está basado, en estos momentos, el desarrollo
de internet a usos y aplicaciones de un espectro mucho más amplio
que, además de generar mercados importantes, también permitirán una
utilización de la revolución tecnológica en aras de una mayor calidad
de vida. Manuel Castells Universidad
de Berkeley (California).
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