El árbol y el rascacielos: la cultura y el medio digital

José Antonio Millán


Frente a la sensación de un futuro arrollador y el peligro de una carga excesiva ...
10 puntos de reflexión:

1

La tecnología informática está en un estado rudimentario, aunque la propaganda constante quiera hacernos pensar lo contrario... Entrar en ella es una fuente de sinsabores, enfados y desconciertos, pérdidas de tiempo... e inversiones.

Equipos y programas, hardware y software están sujetos a un ciclo de "obsolescencia programada": todo quedará anticuado o inútil en plazos muy cortos.

 

2

Pero al mismo tiempo, la Red ofrece hoy un conjunto único de posibilidades para la difusión de la información, para el contacto con el público y el desarrollo de proyectos culturales.

Publicar ya no es algo al alcance sólo de empresas con medios.

Difundir tampoco. En cualquier proyecto cultural el problema es llegar a nuestro público; el cuello de botella es la distribución, la difusión... Por eso un medio directo como la web sólo puede ser beneficioso: como base de la actividad en papel, o como complemento a ella...

 

3

¿Qué es hoy la red? Una cosa muy grande, muy liosa, muy complicada. Medio billón de páginas web, creciendo a razón de un millón por día, son muchas páginas...

¿Como destacar, o sencillamente, cumplir nuestra misión allí? Hay aspectos tecnológicos (como el control de los buscadores), pero otros más humanos: conocer nuestras metas, dirigirnos a quienes pueden apreciarnos, y que ellos se lo cuenten entre sí...

¿Como conocemos ahora la existencia de revistas, de qué libros se van publicando? Por librerías (pero donde no hay, o son pequeñas...), por noticias en la prensa, recensiones (pero son muy pocas...), y sobre todo por el aviso de amigos, por citas en otras publicaciones...

 

4

Hay dos modelos para estar en la Red: el modelo rascacielos, y el modelo árbol. El rascacielos exige planificación, licencias, materiales... El árbol, suelo, agua y sol.

El rascacielos crece del modo en que ha sido planeado. Un árbol extiende sus ramas en la dirección en que hay más luz, o se contorsiona para adaptarse a una roca...

El rascacielos nace con el esqueleto que le sostendrá para siempre, y con la altura que va a llegar a alcanzar. El árbol va adaptando su estructura (grosor del tronco, número de ramas...) a sus necesidades y ¿quién sabe dónde llegará?

 

5

El sol es el proyecto. Pensemos qué somos: nuestra presencia en la red será una reformulación de lo que somos.

No siempre es fácil saber qué somos (o qué vendemos): ¿papel, servicios de información, ideología, placer estético y sensualidad táctil, buena conciencia...? Algunas de estas cosas no son trasplantables a la Red.

Pensemos en qué queremos ser: a lo mejor la red nos da oportunidades de convertirnos en eso. (Si ya nos gusta ser lo que somos, ¡maravilloso!)

 

6

El suelo, la base, es el dominio del medio (quienes hoy hacen una revista, ¿no saben de tipografía, corrección, diagramación, gramajes, registros, tintas y repintes, ditribución y puntos de venta?). No se puede estar bien en un medio que no se conoce.

Si hay recelo, desconocimiento, inseguridad sobre la Red, lo mejor es ir a una presencia mínima. Pero ésta debe existir.

Para conocer el medio, lo primero es usarlo: ¡y vale la pena! Exploremos, naveguemos. Rodeémonos de gente que lo hace. Metamos gente joven y ciberactiva junto a nosotros.

Conocer es también aprovechar. En la Web hay muchos recursos gratuitos: para nombre de dominio, buscadores, noticias, imágenes, tipografías, foros, gestores documentales, programas de edición de revistas... (ejemplo: http://go.to/edicion)

Que nos nos preocupe (de entrada) el diseño, el acabado, la perfección. Cuando hay algo que decir, se dice como sea: http://webs.ono.com/usr005/madeinboli/

 

7

El agua es el tiempo. Todo cuesta mucho tiempo: o el tiempo lo ponemos los gestores (gratis), o hay que pagarlo a colaboradores.

Cuanta más interacción con el público, más tiempo: los foros, listas, chats, boletines, que exigen atención, cuidado, promoción, son muy costosas

 

8

Tengamos la valentía de abrir nuestras obras a la Red. Seamos generosos: en la Web, cuanto más se da, más se tiene.

Muchos ya producimos nuestras obras digitalmente: sacarlas a la red sólo supone un pequeño plus

Dar nuestra producción en forma digital es abrirla a usos que nunca se habían pensado para ella.

Al dar en un medio abierto y flexible como la Red, podemos descubrir que tenemos más cosas de las que pensábamos. Nuestra documentación interna se puede hacer externa, y servir a otros. Nuestros contactos nos convierten en nudos de comunicación

Dar es entrar en contacto con aquellos que quieren lo que tenemos. Es conocerles y saber sus necesidades.

 

9

Tener nuestra producción en forma digital es tenerla disponible para cualquier medio, ya existente o que pueda aparecer: libros electrónicos (dispositivos dedicados portátiles), producción de ejemplares sobre pedido,...

 

10

Y sin embargo, y después de todo lo dicho... Habrá proyectos que nunca lleguen a la Red, y estarán muy bien como están. Habrá proyectos malos y que lleguen a la Red mal, y estarán muy mal. Y habrá proyectos buenos y que lleguen adecuadamente a la Red, y esos conquistarán la tierra...

José Antonio Millán.
Editor digital. Director del proyecto "Centro Virtual Cervantes" en 1996 y 1997.