
Pacto Industrial de la Región
Metropolitana de Barcelona
El Segundo Plan Estratégico Barcelona 2000 define la Medida IV 6.1.2 como sigue: Propiciar acuerdos o pactos industriales Administración-sindicatos-patronales) para el mantenimiento del empleo y de la renta. De una manera especial, profundizar en la viabilidad de un pacto industrial metropolitano.
Se trataría, en definitiva, de consolidar, reforzar o hacer emerger las potencialidades de una región metropolitana articulada en base a una potente red de ciudades alrededor de Barcelona -que por sus magnitudes representa la quinta concentración industrial en importancia de la Unión Europea.
En relación a Cataluña, esta zona aglutina a 4 millones de habitantes, lo cual significa que el 70% de la población se localiza sólo en el 10% de la superfície. Por otro lado, esta concentración abarca el 72% de la renta familiar disponible, el 58% del suelo industrial, 1.600.000 puestos de trabajo localizados (el 70%), de los cuales 600.000 son puestos de trabajo industriales. En cuanto a la estructura sectorial de la zona, la industria significa un 44,7%, los servicios un 54,3% y el sector primario un 1%.
Existe, por consiguiente, un tejido industrial importante y una economía productiva bastante sólida, pero también una potencialidad latente, aunque no explotada, que habría que liberar y que contribuiría al proceso de fortalecimiento necesario para poder afrontar el reto de los cambios en las relaciones económicas que ya se dibujan en el umbral del nuevo siglo y que modificarán tanto las relaciones de producción como las laborales.
En un escenario de futuro de comercio mundializado y ante la competencia de nuevos mercados emergente -con significativas ventajas en cuanto a gastos- los países de antigua tradición industrial, que aspiran a mantener y mejorar el grado de protección social conseguido, deben competir con las armas de la calidad, es decir, con el valor añadido que les puede dar la mejor formación del elemento humano, la disposición de mejores redes de infraestructuras, el clima de apoyo a la actividad empresarial, la investigación y la innovación tecnológica como cultura y el poder contar con un entramado social fuertemente cohesionado. Al mismo tiempo, y para evitar situaciones de dumping social, habría que hacer cumplir la carta de los derechos sociales a los países exportadores.
Una alianza estratégica de apoyo al tejido industrial para el mantenimiento/incremento del empleo y de las rentas -entre administraciones, sindicatos y patronales- podría ser un instrumento efectivo para reforzar los elementos diferenciales cualitativos subyacentes en la zona considerada, para mejorar los aspectos deficitarios y para potenciar en conjunto sus posibilidades.
Objetivo del Pacto Industrial
La alianza estratégica que se propone busca la implicación de los empresarios, los sindicatos, las administraciones y la sociedad en general con: objeto de apoyar a las empresas, favorecer las iniciativas emprendedoras y potenciar el tejido productivo existente en la concentración industrial y de servicios de la región metropolitana. Lo que se intenta es estructurar una relación de intereses coincidentes entre las diversas partes, en función de la cual esta alianza estratégica pueda impulsar actuaciones globales consensuadas de apoyo a la economía productiva en general y al fortalecimiento del tejido industrial en particular. Intereses coincidentes que deben permitir mejorar la competitividad de las empresas y contribuir a la creación de nuevas oportunidades para el empleo.
Este objetivo prioritario se asume -voluntariamente- con unas condiciones de orden cualitativo: la sostenibilidad del territorio y la consolidación de la cohesión social. En el marco del pacto, por tanto, se deberán identificar y potenciar aquellos tipos de actuaciones que permitan alcanzar las mejores propuestas sin comprometer las condiciones de calidad mencionadas.
De hecho y desde el punto de vista de la búsqueda de factores de competitividad, la tendencia actual pone el énfasis en la identificación de ventajas comparativas -las externalidades positivas- entre las cuales sobresalen las relacionadas con las características específicas de un determinado entorno empresarial: la calificación de recursos humanos, la cohesión y organización del tejido social, la adecuada articulación del territorio y el respeto por el medio ambiente.
El diferencial competitivo de una determinada organiza- ción/territorio ya no se basa necesariamente en el coste directo del trabajo y del capital sino en la productividad total de los diferentes factores y entre los cuales figuran los costes directos. Costes como, por ejemplo, los que se generan en función del territorio sobre el que se actúa, es decir, los asociados a la movilidad, a la residencia, a la calidad de vida del entorno y a la cualificación de los trabajadores.
Ampliando los términos de la propuesta del Plan Estratégico, la definición de los objetivos del Pacto Industrial podrían ser: Mantener y, si es posible, incrementar el peso actual del sector industrial dentro del ámbito metropolitano, mediante actuaciones que mejoren la competitividad empresarial y que ayuden a la creación de nuevas empresas y de nuevos puestos de trabajo. Estas actuaciones tendrán en cuenta, en cualquier caso, la necesidad de fortalecer la cohesión social entre sus ciudadanos y los criterios de preservación y sostenibilidad del territorio.
El ámbito temporal del Pacto Industrial
La propuesta de una alianza estratégica de apoyo al tejido industrial quiere articularse sobre una concentración industrial que es la quinta en importancia dentro de la Unión Europea.
Esto significa que, en lo que respecta a relaciones económicas, debe tener en cuenta un marco de referencia genérico -el mercado mundial y su progresiva globalización- y un marco de referencia propio -el de la Unión Europea- actualmente inmersa en un proceso de unificación de las estructuras monetarias de los países miembros, cuyas repercusiones deben poder preverse y compensarse. Por ejemplo, una vez llegados a la tercera fase -el uno de enero de 1999- y a la moneda única desaparece la posibilidad de recurrir a la devaluación como instrumento de competitividad para las empresas.
En consecuencia, la fecha mencionada -el uno de enero de 1999- marca un ámbito temporal claro. Sólo disponemos de este margen de tiempo para poder diseñar y para poder implantar en la concentración industrial considerada, estrategias económicas que puedan llegar a ser elementos de potenciación de los diferenciales positivos existentes.
El ámbito territorial del Pacto Industrial
En cierta forma, tanto los objetivos que se persiguen como la existencia física de una concentración industrial significativa, articulada en base a una red importante de ciudades, condicionan lo que debería ser su alcance territorial.
Los flujos reales del mercado de trabajo y algunos elementos decisivos de estos flujos -como pueden ser la articulación de los transportes, la planificación del territorio o la gestión del tiempo y de los costes por desplazamiento- obligan a considerar un ámbito territorial superior al de la ciudad de Barcelona y no coincidente, además, con ninguna de las estructuras administrativas hoy existentes.
Sin embargo, la realidad de las magnitudes reseñadas (población, tejido industrial, red de ciudades, etc) en referencia a la concentración industrial que se considera, favorece y justifica la opción de tomar como base territorial el ámbito real en el que la misma se desarrolla.
En este sentido, la propuesta es utilizar como base territorial el ámbito que corresponde al Plan Territorial Parcial de la Región Metropolitana de Barcelona -actualmente en estudio por parte de la Generalitat de Cataluña- y que está integrada por las comarcas siguientes: Alt Penedès, Barcelonès, Baix Llobregat, Garraf, Maresme, Vallès Occidental y Vallès Oriental.
El contenido del Pacto Industrial
La viabilidad de una alianza estratégica de apoyo al tejido industrial radica en la posibilidad de llegar a acuerdos entre las diferentes partes interesadas. Por tanto, su contenido debe girar alrededor de esas variables susceptibles de generar intereses coincidentes. Variables, por otro lado, ligadas a la generación de ventajas comparativas en función de las externalidades propias de la concentración industrial que se pretende potenciar.
Con este planteamiento se excluyen voluntariamente temas como el salarial -los convenios colectivos ya disponen de canales específicos de negociación- o aquellos que por su alcance son competencia de otras instancias, por ejemplo, el problema del reparto de trabajo o de la fiscalidad.
Bloque 1
Los temas vinculados a la accesibilidad del territorio -y, en consecuencia, el tema de las relaciones de movilidad obligada por trabajo- en el conjunto del territorio considerado: las infraestructuras de comunicación, de telecomunicaciones, la política de vivienda, la gestión de tiempo, la reducción de costes por desplazamientos y la reordenación del actual modelo de transporte público impulsando conexiones diferentes a la radial.
- Actuaciones:
-Estudiar la dimensión actual del transporte colectivo, público y privado, relacionado con la actividad productiva en el ámbito metropolitano descrito y, a partir del resultado, elaborar propuestas.
-Promover la implantación de algún tipo de transporte colectivo entre zonas industriales de diferentes municipios, ofreciendo una alternativa a la utilización del transporte privado que ahora, en muchos casos, es la única posible.
- Recomendar la flexibilización de los márgenes horarios laborales, para facilitar el escalonamiento en el acceso o salida del trabajo en horas puntas.
- Apoyar la supresión de los peajes de las autopistas (B-30, A-17, A-18 y el de la Llagosta de la A-7) o, al menos, conseguir un peaje blando.
- Proponer una tarifa única (urbana) para las comunicaciones telefónicas entre las poblaciones de la Región Metropolitana.
Bloque II
Las cuestiones relativas a la sostenibilidad, a largo plazo, del desarrollo industrial del territorio, en clave, por una parte, de reducción del consumo energético y, por el otro, de racionalización del uso del territorio y de utilización respetuosa del medio natural.
- Actuaciones:
- Promover una planificación coordinada de zonas industriales y urbanas.
- Impulsar la aplicación de la normativa comunitaria en materia de residuos, tanto industriales como urbanos, y, en especial, el desarrollo del Programa de Gestión de Residuos de Cataluña.
- Impulsar medidas de reconocimiento de los derechos del ciudadano para obtener información medioambiental.
- Impulsar la aplicación de los acuerdos sobre cualidad ambiental (los específicos para ciudades de la Agenda 21 y, en general, los de la Conferencia de Río de Janeiro).
- Apoyar en el conjunto de la Región Metropolitana la cultura de la preservación del medio ambiente y del ahorro/substitución energética.
- Promover la realización de auditorías medioambientales y de eficiencia energética, especialmente en el ámbito de las administraciones locales, como elemento pedagógico de referencia.
Bloque III
La problemática en torno al tema de la formación y cualificación profesional, como elemento indispensable del abanico de externalidades positivas a ofrecer y como instrumento para reforzar el objetivo de fortalecimiento de la cohesión social.
- Actuaciones:
- Asegurar un mínimo de formación días/año para todos (p.c.: dos días o 15 h. al año por trabajador) para actualizar conocimientos o capacidades.
- Potenciar las especificaciones de los mercados de trabajo locales (los distritos industriales) mediante la oferta territorializada de formación especializada.
- Arbitrar algún instrumento o fórmula de coordinación entre todos los agentes que intervienen en la formación.
- Impulsar el reconocimiento de la formación profesional superior.
Bloque IV
Las actuaciones destinadas al fortalecimiento de la economía industrial y a la promoción y reconocimiento de la actividad emprendedora.
- Actuaciones:
- Incorporación en los planes de estudios medios o superiores -y especialmente en los de formación profesional- de elementos de estímulo de la cultura emprendedora.
- Impulsar políticas de prevención del riesgo laboral para rebajar el índice de sinistralidad (el coste acumulado para incapacitados es superior al billón de pesetas).
- Potenciar los distritos industriales como plataforma para la cooperación empresarial, con la creación de asociaciones, centros públicos o mixtos y empresas de servicios especializados, en función de la especificidad del distrito.
Fomentar la creación/consolidación de iniciativas empresariales generadoras de nuevos puestos de trabajo, mediante la potenciación de las fuentes de empleo emergentes y de las iniciativas de carácter local.
Bloque V
La coordinación de las políticas de las administraciones locales alrededor de los temas objeto del pacto. En especial: la planificación territorial, la simplificación administrativa, la profesionalización de la gestión pública y el impulso de otras actuaciones específicas de apoyo a la actividad empresarial.
-Actuaciones:
- Impulsar la delimitación, el conocimiento y la coordinación de las políticas locales de dinamización económica y de formación profesional.
- Impulsar en los ayuntamientos la cultura de la compatibilidad no molesta de usos entre viviendas e industria como elemento para ampliar la oferta de emplazamientos productivos.
- Impulsar en los diferentes ayuntamientos la cultura de la necesidad/rentabilidad de las actuaciones de promoción económica.
- Promover la mayor transparencia, simplicidad y seguridad en las relaciones mercantiles entre administración local y empresas.
- Facilitar la resolución de gestiones vía red telemática.
- Impulsar la utilización, por parte de las pequeñas y medianas empresas, de las bases de datos locales de información al ciudadano y a los empresarios, como mejora en el procedimiento de toma de decisiones.
Bloque VI
Las actuaciones dirigidas a reforzar la cultura del diálogo social, para conseguir que el objetivo del mantenimiento/fortalecimiento del tejido industrial, dentro de un marco de cohesión social, sea entendido como una tarea y una responsabilidad compartida entre empresarios, sindicatos y administraciones.
- Actuaciones:
- Constituir una plataforma permanente de reflexión entre los diferentes actores del pacto, una antena sobre los movimientos económicos mundiales.
- Impulsar la participación en esta plataforma de las fundaciones y otros organismo que cada uno de los actores, individualmente, ya tiene en funcionamiento sobre esta problemática.
- Promover desde la propia plataforma, la realización de investigaciones y estudios para el mejor conocimiento de la realidad de la Región Metropolitana.
Anexo 1
Propuesta de funcionamiento.
Una vez consensuado y aceptado el documento base, acaba el papel de liderato del Plan Estratégico y, en consecuencia, se hace necesario estructurar alguna forma de organismo que haga realidad las propuestas diseñadas. Un posible modelo sería la constitución de un Comité Director para conducir el proceso de implementación, configurado según sigue:
- Seis miembros en representación de las organizaciones empresariales.
- Seis miembros en representación de las organizaciones sindicales.
- Seis miembros en representación de las administraciones locales.
- Tres miembros en representación de las universidades (con voz, pero sin voto).
- Tres miembros en representación del Plan Estratégico Barcelona 2000 (con voz, sin voto y con permanencia temporal).
Es también necesario considerar que, muy probablemente, el funcionamiento futuro del Pacto Industrial de la Región Metropolitana de Barcelona habrá de actuar en dos niveles:
- Actuaciones de ámbito general:
- Una parte de los acuerdos y propuestas serán de aplicación general para la Región Metropolitana de Barcelona.
- Actuaciones en territorios específicos:
- Otros acuerdos y propuestas serán de aplicación local, en función de los municipios y organizaciones locales que se adhieran. Para poder desarrollar el objetivo propuesto en el Pacto Industrial, es conveniente crear una Comisión Gestora que tendrá, inicialmente, las siguientes funciones:
- Poner en marcha el despliegue de los acuerdos del Pacto Industrial.
- Dotarse de un sistema organizativo adecuado.
- Dotarse de los recursos necesarios.
- Constituir la personalidad jurídica que de entidad al Pacto.
Esta Comisión Gestora y su composición, que ha sido constituida, es la siguiente:
- Representantes de las organizaciones empresariales:
- Bonaventura Batlle (Sefes).
- David Garrofé (Confederació Empresarial de la Comarca de Terrassa).
- Paz Dorado (Confederació dEmpresaris del Baix Llobregat).
- M. Rosa Fiol (Asociación Empresarial de LHospitalet y Bajo Llobregat).
- José Manuel Moya (Federació dAssociacions i Gremis de Mataró i Comarca).
- Ignasi Puig (Pimec).
- Representantes de les organizaciones sindicales:
- Mariano Aragón (CCOO).
- Josep Maria Ginés (CCOO).
- Jordi Sánchez (CCOO).
- Ciriaco Hidalgo (UGT).
- José Luis Morlanes (UGT).
- Nicolás Cortés (UGT).
- Representantes de las administraciones locales:
- Pasqual Maragall (Ayuntamiento de Barcelona).
- Josep Montilla (Ayuntamiento de Cornellà).
- Celestino Corbacho (Ayuntamiento de LHospitalet).
- Eduard Pallejà (Ayuntamiento de Rubí).
- Manuela de Madre (Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet).
- Joan Aguado (Ayuntamiento de Vilafranca del Penedès).
- Representantes de la Universidades:
- Joan Trullén (Universitat Autònoma de Barcelona).
- Joan Tugores (Universitat de Barcelona).
- Xavier Marcet (Universitat Politècnica de Catalunya).
- Representantes del Pla Estratègic Barcelona 2000:
- Francesc Raventós.
- Montserrat Rubí.
- Francesc Santacana.
Instituciones locales y organizaciones que participan en el Pacto Industrial.
- Administraciones locales:
- Joan Blanch. Ayuntamiento de Badalona.
- Pasqual Maragall. Ayuntamiento de Barcelona.
l Manel Vila. Ayuntamiento de Castellterçol.
- Josep Montilla. Ayuntamiento de Cornellà.
- Lluís Tejedor. Ayuntamiento del Prat.
- Joan Serra. Ayuntamiento de Esparreguera.
- Antoni Pérez. Ayuntamiento de Esplugues.
- Josep Pujades. Ayuntamiento de Granollers.
- Celestino Corbacho. Ayuntamiento de LHospitalet.
- Manuel Mas. Ayuntamiento de Mataró.
- Montserrat Tura. Ayuntamiento de Mollet del Vallès.
- Josep María Campos. Ayuntamiento de Montcada y Reixac.
- Carles Ferré. Ayuntamiento de Ripollet.
- Eduard Pallejà. Ayuntamiento de Rubí.
- Jesús M. Canga. Ayuntamiento de Sant Adrià del Besós.
- F. Xavier Vila. Ayuntamiento de Sant Boi.
- M. Jesús Bono. Ayuntamiento de Sant Feliu de Llobregat.
- Manuela de Madre. Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramanet.
- Pere Bufí. Ayuntamiento de Santa Perpètua de Mogoda.
- Manuel Royes. Ayuntamiento de Terrassa.
- Joan Agudo. Ayuntamiento de Vilafranca del Penedès.
- Organizaciones empresariales:
- Agustí Contijoch. Pimec.
- Josep González. SEFES.
- Joan Rosell. Foment del Treball Nacional.
- Manuel Rosillo. Asociación empresarial de LHospitalet y Bajo Llobregat.
- Paz Dorado. Confederació dEmpresaris del Baix Llobregat.
- Carlos Garriga. Consell Intersectorial dEmpresaris de Sabadell i Comarca.
- Joaquim Padrós. Federació Empresarial de Badalona i Montgat.
- Josep Piqué. Associació dEmpresaris del Garraf.
- Amèlia Vázquez. Associació dEmpresaris del Llobregat-Anoia.
- Josep Lluís Abellà. Associació Santboiana dEmpresaris, Treballadors Autònoms i Comerciants.
- Pere Brun. Federació dAssociacions i Gremis de Mataró i Comarca.
- Eusebi Cima. Confederació Empresarial de la Comcarca de Terrassa.
- Josep Icart. Unió Empresarial Intersectorial del Vallès Oriental.
- Ismael Manaut. Agrupación de Industriales del Besós.
- Sindicatos:
- Joan Coscubiela. CCOO.
l Josep Maria Álvarez. UGT.
- Universidades:
- Carles Solà. Universitat Autònoma de Barcelona.
- Antoni Caparrós. Universitat de Barcelona.
- Jaume Pagés. Universitat Politècnica de Catalunya.
- Andreu Morillas. Universitat Ramon Llull.
- Otras instituciones:
- José Montilla. CES Baix Llobregat.
- Agustí Bonavia. CES Barcelona.
- Jesús Sanz. CES Sant Boi.
- BCIN (Badalona Centre Internacional de Negocis).
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