Kosovo: mensaje desde Belgrado

 

Sonia Prodanovic y Milan Prodanovic

 

Belgrado, 5 de abril de 1999.

Querido Carles:

Gracias por interesaros por nuestra situación. El bombardeo es continuo y está aumentando sus efectos destructivos. Este es el duodécimo día en que son atacados los edificios en el centro de Belgrado, los cuarteles generales de las fuerzas de seguridad, algunas fábricas, gasolineras, algunos puentes cercanos, etc. Comprendemos (oímos hablar de esto pero no tenemos ninguna noticia oficial) que las imágenes del éxodo civil de Kosovo sean horribles, lo cual favorece el argumento de la necesidad de intervención de la OTAN para detener la limpieza étnica (como si no hubiera habido experiencias recientes en Croacia y Bosnia), pero para nosotros eso supone reforzar el falso dilema-confrontación entre la OTAN y Milosevic. Sin embargo, como la gente en Yugoslavia no ve esas imágenes, esto hace que la vida sea horrible para quien, considerándose parte de la "fuerza democrática" en Serbia, se ve expuesto a diversos peligros y amenazas.

La homogeneización nacionalista y xenófoba en las calles de Belgrado está aumentando y alcanza un alto nivel de militancia con destrozos "masivos" de ventanas de centros culturales extranjeros, embajadas, oficinas de líneas aéreas, restaurantes MacDonald (símbolos de comida rápida americana), etc., vecinos sospechando de "espías": en suma, la guerra psicológica. Las "voces de la Serbia democrática" que intentan pensar fuera de ese escenario "optimista" no tienen oportunidad de decir una sola palabra contra el líder y la camarilla que realmente han producido todo esto.

Desde un pequeño apartamento con bombas y cohetes irrumpiendo alrededor y la homogeneización nacionalista llegando a su cenit, uno se siente como en un trabajo de campo analizando la transición democrática de los serbios y su puesta en cuestión por un Belgrado bajo las bombas, viéndose conducido a una más profunda frustración y desesperación.

La declaración del estado de guerra prohibe los "media" libres, mientras que el resto está lanzado a una vulgar propaganda que aumenta el número de aprendices de Internet y de oyentes de emisoras de radio de onda corta (Radio Europa Libre en serbio y BBC en inglés), pero esto es como caer en un mar de ignorancia, irracionalidad y desorientación. El racionamiento impone las estructuras de distribución como una fuerza permanente (anti-mercado) mientras que los ciudadanos, ante la necesidad de salir de sus casas para dar un paseo y respirar aire fresco, dan palmas en los conciertos "patrióticos" de pop-folk en la plaza central, lanzando al peatón accidental en medio de unas masas homogeneizadas que insultan a los poderes occidentales. Los grupos de pop rusos (una imitación "kitsch" de los Beatles) son una novedad aquí, y hoy varios parlamentarios de la Duma rusa han practicado sus aptitudes musicales con canciones patrióticas serbias, mientras monjes rusos con el icono de la Virgen María pasean sobre el puente del Danubio ridiculizando los símbolos de una procesión religiosa.

Si esto fuera sólo un video-juego, podría uno reírse, pero todo esto está convirtiéndose ahora en una triste y peligrosa realidad. El sufrimiento humano en Kosovo se ve así acompañado por una creciente frustración de las fuerzas democráticas en Belgrado, sin ayuda y en grave dificultad para mostrar algún signo significativo de resistencia. Nuestro periódico "Republika" (periódico al servicio de la autoliberación cívica) salió hoy de la imprenta, pero llegará sólo a los suscriptores por correo (si el correo funciona), puesto que no hay venta pública; está en Internet (sólo en serbio), pero muy poca gente tiene acceso aquí a ordenadores.

Sólo vemos una salida a través de un inmediato cese de la acción militar de las dos partes y la preparación de una Conferencia Internacional organizada por la UE o la ONU, precedida por un serio análisis y debate promovido internacionalmente sobre los últimos diez años de guerra y su génesis, que intente responder a las preguntas de cómo se ha manejado la transición en esta región especialmente sensible, quién participó en ese proceso, cómo se ha abusado del concepto de territorialidad, cuál es la definición de etnicidad, cuál es el lugar de la multiculturalidad, etc. El concepto de territorios étnicos, ¿puede ser una base para la implementación de la paz en los Balcanes?, ¿quiénes estuvieron representando a los grupos como negociadores?, ¿dónde estuvieron las fuerzas realmente pacíficas y democráticas, los líderes pacifistas reconocidos, la sociedad democrática y civil, las ONG's, los expertos en historia, en derecho internacional?, ¿cómo se llevaron a cabo las elecciones, cuál fue el papel de los "media"?, ¿son Internet y la TV satélite suficientes para introducir una sociedad abierta y la democracia?. Ya a comienzos de 1990 había documentos preparados relevantes, todavía hoy, sobre temas como la transición en la ex-Yugoslavia. Entre esos esfuerzos había un documento elaborado para proponer una solución al "Kosovo Knot" (embrollo de Kosovo).

La hipocresía después de 12 días de bombardeos está expresada en la BBC cuando intenta justificar las bombas en nombre de la solución a la crisis humanitaria en Kosovo, mientras los parlamentos de los países de la OTAN están peleándose por quién debe acoger a los refugiados y dando muy lentamente el dinero (despreciable si lo comparamos con el coste de los aviones y los cohetes) para las organizaciones humanitarias.

 

 Belgrado, 24 de abril de 1999.

Querido Carles,

La vida diaria en Belgrado para la mayoría de nosotros se está convirtiendo cada vez más en algo irreal/surrealista, cuyo significado se aleja de nuestros sentidos, la experiencia de un juego de guerra postmoderno. Igual que esos pilotos que vuelan en sus sofisticados aviones a reacción, alejados a su vez de sus objetivos, que sólo ven en la pantalla, como si fueran preguntas de examen a las que han dado respuestas relativamente correctas por ahora. Nos aíslan a los que estamos en tierra, que vivimos una vida relativamente normal, vamos al mercado, a comprar, usamos el transporte público para ir al centro de la ciudad, vemos amigos y nos encontramos en pequeños grupos, acostumbrados incluso al sonido de la sirena, diario y regular, y a las detonaciones de las explosiones en la distancia. También nos aíslan cuando escuchamos la radio "Free Europe", y ¡qué abstracción!: nos llegan noticias desde Praga acerca de la destrucción de partes de nuestra ciudad o de otras ciudades de Serbia. Escuchamos cómo cuarteles, puentes o sedes de las fuerzas de seguridad, son arrasados, o cómo han alcanzado por error (después de todo el hombre, imperfecto, no controla todavía la tecnología), alguna zona de viviendas o un grupo de pobres refugiados albaneses que trataban de conseguir la seguridad. Nos llegan noticias de que también le han dado a la casa del dictador, como si alguien estuviera gastándonos una broma, haciéndonos creer que alguien pensó que estaría en casa, o ¿fue sólo un acto simbólico?. Además, el ataque a las oficinas centrales de la televisión del régimen acabó trágicamente con la vida de algunos pobres guardias de seguridad y otros empleados técnicos jóvenes, mientras que los editores aparecían sobre las ruinas una hora después gritando delante de las cámaras en contra de los agresores de la OTAN. ¿Tragedia e hipocresía? ¿Cómo se puede creer ahora en el mensaje de Clinton (transmitido en folletos arrojados desde un avión, hoy, en la era de Internet y de la televisión vía satélite): "América no está en contra de la gente de Serbia, el bombardeo es sólo contra el régimen". ¿Es el bombardeo la manera de librarse del régimen que ha durado todos estos años?; sin duda, no puede ser ni mucho menos la mejor respuesta. ¿Cómo podemos entonces creer en la ayuda prometida a la reconstrucción y en su buena voluntad?

Es muy difícil pensar en la política en estos momentos ya que nuestros encuentros son sólo en grupos reducidos. La propaganda de guerra hace que el correo electrónico se mezcle con todo tipo de desinformación, incluso en el correo electrónico nuestras opiniones se ven diluidas. Las escuelas y las universidades no funcionan, el régimen ha ocupado las calles y plazas, proporcionando unos acontecimientos de masas, populistas, con música "turbofolk" y los espectáculos fingidamente patrióticos (léase odio, propaganda xenófoba y nacionalista) con enormes altavoces que desde el centro de la ciudad hacen que oigamos el ruido infernal.

Lejos de la realidad sólo se puede intentar pensar en una reconstrucción del país a largo plazo. Toda la industria de Serbia necesitaba de todas formas una reconstrucción a gran escala, una adaptación a los requisitos de la era postindustrial, postmoderna, había demasiadas cadenas de producción para la fabricación de armas o para algún otro tipo de artículo militar. Es necesaria una reconstrucción mucho más completa, no sólo la renovación de la economía, del mercado laboral o de la infraestructura, sino también de los modelos de actuación que lleven a una catarsis profunda (quizás la experiencia alemana de la lucha contra el nazismo podría ser útil). Es difícil imaginarse en estos momentos las fases concretas de la "reconstruccion de la cultura" que es el objetivo final y debería ser también el primer paso. Esto incluye la renovación de la universidad, la reforma de todo el sistema educativo en línea con una economía sostenible, de las ciudades y de la vida cívica en general. Creemos que los proyectos tienen que empezar con una amplia y completa colaboración dentro de los múltiples niveles de redes europeas y mundiales, las ONG's, aportando todo el buen conocimiento de que se disponga dentro de la región.

Hacemos un llamamiento a nuestros amigos en Europa y en el mundo, sabemos que, por supuesto, se necesita la ayuda humanitaria habitual (comida, higiene, etc.), aunque nunca hubo una gran escasez de comida en Serbia, además la gente consiguió sobrevivir en situaciones difíciles. Pero, lo que Serbia necesita verdaderamente va más allá de la pura supervivencia, necesita una ilustración, el conjunto de procesos por los que Europa pasó durante los siglos anteriores, pero no las exportaciones de subcultura de segunda clase, sino el programa de ilustración genuino adaptado a nuestra realidad más cercana. La modernización dentro del proyecto real-socialista ha sido un fracaso, por lo tanto un replanteamiento mucho más profundo significaría esclarecer los numerosos niveles de cargas de pensamiento. Una promoción de los modelos de autoliberación busca un programa global de educación. Sólo un buen conocimiento y comprensión de la posición en que nos encontramos podrá llevar a una sociedad abierta y a un mantenimiento de la democracia.

 

Sonia Prodanovic
Concejala del Ayuntamiento de Belgrado por la Alianza Cívica.

Milan Prodanovic
Codirector del diario independiente "Republika".