La participación ciudadana: una experiencia local

Maria Teresa Soler Hernandez

 

Con mi experiencia, basada en el uso de Internet en el ámbito local, me he dado cuenta de que estamos en un mundo en el que todo va cambiando y evolucionando. No es nuevo, no es cosa de hoy, ha sido siempre así y esto nos hace pensar que las ciudades deben tener una cohesión social y educativa que permitan que todo el mundo pueda vivir en una relativa tranquilidad, que todo el mundo pueda compartir unos bienes sociales y urbanísticos que da el gobierno local en democracia, en este caso, el Ayuntamiento.

Sabadell, como ciudad de casi 200.000 habitantes,  es una de las más pobladas   de nuestra península.  Es la cuarta ciudad no capital de provincia en número de habitantes, de ciudadanos, y tiene todo un bagaje cultural que, ya a principios del siglo pasado  y gracias a la industria textil, atrajo gente de toda la península, habiendo coexistido diferentes maneras de ver y vivir nuestra cultura, de una forma muy enriquecedora, que ha fortalecido nuestro tejido cultural y humano.

Por eso es por lo que la ciudad se ha convertido en un agente educador activo. Como muchos de vosotros sabéis Sabadell participa en un programa de ciudades europeas, ciudades que forman parte de la Asociación Internacional de Ciudades Educadoras. De este proyecto, forma parte el programa “Ciudad y escuela”.

Es un programa en el que hay diferentes aspectos y diferentes actividades, al que las escuelas, tanto públicas como concertadas o privadas, se pueden adherir y participar. En la educación reglada, podemos encontrar actividades de toda clase, como por ejemplo, “Conociendo el entorno”, en la que los niños pueden efectuar itinerarios pedagógicos en cualquier parte de nuestra ciudad;  pueden conocer así, monumentos emblemáticos de nuestra ciudad como por ejemplo, la Torre del Agua, el Punto Azul, centro pionero en el reciclaje y aprovechamiento de residuos, o asistir a muestras puntuales, como por ejemplo exposición  de setas en otoño, conferencias y debates de toda índole. Por ejemplo, pueden acudir a conferencias de mujeres y filosofía, cine, teatro, viajes, etc.

El abanico de posibilidades y actividades que plantea este proyecto engloba tanto la educación reglada -definida como obligatoria, desde la infancia en  niños de 3 a 16 años-, como la educación que debe continuar enriqueciendo el conocimiento del ciudadano durante toda su vida. Es decir, ya no hablamos de una educación reglada, sino del ámbito de toda una ciudad que puede aportar una serie de conocimientos, de actividades, que despierten la curiosidad e interesen al ciudadano. Por ejemplo, vosotros hoy os encontráis aquí por un motivo, creo, que es el de interesaros por los diferentes puntos de vista de una nueva tecnología aplicada a la educación y quizás yo aprenderé mucho más de vosotros que vosotros de mí.

 

Acceso al conocimiento

En este  campo de la creación y nuevas tecnologías es donde  nos debemos centrar y pensar  que continuaremos aprendiendo. Aprenderemos de los escultores, que tenemos muchos y muy buenos en nuestra ciudad; de los pintores,  y de los que  escribimos, tanto en el ámbito local como  provincial, estatal, e incluso,  con las nuevas tecnologías, nos podremos conectar a la red, con lo que  podremos llegar al conocimiento de  una cultura internacional, que es la que intentamos englobar dentro del mundo en qué vivimos. O sea, que el acceso al conocimiento sea más fácil de adquirir, esté situado en la parte del mundo que esté.

Os hablo de todas estas actividades, pero en realidad la que más conozco, la que yo he experimentado, es la de “Siguiendo el hilo”.

“Siguiendo el hilo” es un apartado  de literatura, dentro del Proyecto “Ciudad y Escuela”. Está dirigido a los alumnos de  las escuelas de Sabadell, en concreto  a los de ciclo superior, niños y niñas que están finalizando la etapa de primaria, que cursan quinto y sexto. También va dirigido a los alumnos de secundaria de primero hasta cuarto de ESO.  Estamos hablando de chicos y chicas que van a los institutos y que también participan en este proyecto.

Todo esto se hace a través Internet. Por eso, para explicarlo, es por lo que estoy aquí. El programa interactivo consiste, básicamente,  en que un escritor o una escritora empieza una narración que sería el  primer capítulo de la obra. Siempre se le exige, mejor dicho, se le plantea, la condición de que, como marco de su narración, escoja como referencia la ciudad de Sabadell, que dé a conocer aspectos históricos o cívicos de la dinámica de nuestra ciudad, y que a partir de aquí construya unos personajes, una historia, una trama.  Empieza por dos narraciones distintas. Una historia está adaptada para niños de quinto y sexto y la otra narración, con los mismos condicionantes, se adapta para los jóvenes de Secundaria. O sea, que habrá dos narraciones escritas ex profeso para dos franjas de edad, y escritas por dos autores distintos, también escogidos según sus habilidades, para un público infantil o para un público adolescente. Se deja la narración absolutamente abierta para que los alumnos  a partir de  la misma, y  con la ayuda de sus profesores y profesoras, se inspiren, imaginen estos personajes, continúen  y sigan el hilo de la historia.

Una vez escrito el texto y presentado, para que todo esto funcione hay una reunión previa a la que asisten el autor del texto y los maestros o profesores encargados de dirigir el respetivo proyecto en cada escuela. Dependiendo del número de escuelas participantes se forman los grupos encargados de continuar  la historia. Por ejemplo, si hay doce escuelas, saldrán cuatro grupos, que denominamos cuatro “hilos”, que quedarán marcados en Internet de distinto color. De estos cuatro hilos, sin interrelacionarse entre ellos, irán saliendo los diferentes capítulos, uno por cada escuela, con periodicidad trimestral. Es decir, uno por cada trimestre del curso escolar. Por ejemplo, desde el hilo rosa, saldrán, con dicha periodicidad, el  segundo, el  tercero  y  cuarto capítulos. Este último es el capítulo final o colofón de la historia. Desde el hilo verde, saldrán, los capítulos segundo, tercero, cuarto,  etc. El orden de intervención de cada escuela es decidido, de común acuerdo, por los respectivos maestros, según su programación escolar, en la citada reunión.

Cuatro historias distintas

De esta manera, es curioso, y más quizás para el  autor que creó la historia,  ver como el primer capítulo, que es común para todas las escuelas, acaba convirtiéndose en cuatro historias diferentes y, bien pensado, incluso el autor se acaba sorprendiendo de qué maneras tan distintas los alumnos deciden los derroteros por los cuales prosigue la historia y cómo finalizan la misma, de una forma que ni el mismo autor hubiera podido imaginar.

Es fascinante, porque esta interrelación es posible gracias a Internet. Imaginaos que cada escuela tuviera que ir con su capítulo a la siguiente escuela y ponerse de acuerdo mediante una reunión previa. A la semana siguiente habría que hacer otra reunión para traspasarse el capítulo que ellos han hecho. Todo esto no hace falta porque el primer capítulo se cuelga en la página web del Ayuntamiento de Sabadell. Mediante esta página todas las escuelas que quieran  leerlo, que están interesadas  o  que están directamente implicadas, teclean la página, pueden leer dicho capítulo y, de esta manera, los alumnos pueden continuarlo. Una vez que la respectiva escuela acaba su capítulo, lo cuelga en la página, y así sucesivamente.

Gracias al avance informático este funcionamiento facilita que todas las escuelas adheridas al programa, tengan actualmente su aula de informática. Esto es debido en gran parte a las ayudas recibidas por parte de la Administración y a que los profesionales de la educación se hallan acogidos al programa de formación permanente del profesorado impartido en Catalunya por la Generalitat, que da opción a los profesores al conocimiento de las nuevas tecnologías. La mayoría de aulas de informática constan de  unos 10-12 ordenadores, como mínimo, y están todos conectados en red (Intranet-Servidor de alumnos). Esto facilita que el alumnado esté capacitado para ejercitar un tipo de programas educativos y que haya dos, tres o cuatro personas dentro del profesorado, dedicadas a la instrucción del manejo y aprovechamiento de las aulas de informática.

Este tipo de actividad hace que se activen todos estos aprendizajes, que jugando de una  manera lúdica, se introduzca al niño o a la niña, al chico o a la chica, en unos conocimientos que le servirán como ciudadanos, como personas que podrán maniobrar en este medio durante  toda su vida adulta, personal y profesional. Es un medio con el que se pretende familiarizar al alumno  y, junto con el profesor, construir y aprender a utilizar  una herramienta que cada vez va evolucionando más. La informática forma parte cada vez más de nuestras vidas.

Este proyecto es una actividad que, como he dicho antes, desarrolla en el alumno  toda una serie de mecanismos que abarcan un amplio espectro de habilidades de conocimiento, como son la imaginación, el trabajo en grupo, la implicación del profesorado y de los alumnos, el trabajo de nuevas tecnologías, que conducen -o al menos eso es lo que deberíamos intentar- a perder el miedo a la informática, al ordenador, a Internet. Todo este trabajo de campo que hace el profesor con sus alumnos desemboca al final en una reunión y puesta en común, profesores, alumnos y autor. Nos encontramos en el Casal Pere Quart todos los alumnos con sus profesores y hay un intercambio de ideas, de comentarios sobre vivencias personales, que hacen que los niños y las niñas se sientan implicados en un proyecto en un momento de su vida, y se sienten autores, esto era lo que se pretendía. Por un periodo de tiempo se han sentido escritores y escritoras, coautores de una obra.

 

Amor por la literatura

¿Qué aporta esta situación?  Comporta que el niño o la niña, el chico o la chica que ha vivido esta experiencia fundamental sienta un amor por la literatura. Es como aquella persona que hace teatro, cine o canta ópera; nunca se  burlará de un gallo que en un mal momento realice un cantante, o de un error de un actor que tropiece en una frase cuando haga teatro. ¿Por qué? Porque esta persona lo ha vivido, porque sabe la aventura y la valentía de la improvisación y el presentarse delante del público. Por lo tanto, a la persona que ha escrito le gustará leer lo que otras personas escriben. Y de esta manera, sin querer,  o queriendo, estamos formando gente que sabrá apreciar la  literatura, gente a quien le gustará la literatura, que perderá el miedo a leer, estamos creando un público que amará la literatura, gente a quien le guste leer, que también es muy importante.

Hablamos de todas las excelencias, yo amo y disfruto la literatura y seguro que muchos de vosotros también amáis las artes. Os pondré un ejemplo de cómo me inspiré para escribir el primer capítulo de la narración del año pasado. Estábamos hablando con Carme Tortajada, -Coordinadora nombrada  por el Ayuntamiento del Proyecto Ciutat i Escola- en el Rincón del Campanario, -lugar cercano al departamento de Educación y Cultura del Ayuntamiento de Sabadell- y hacía poco que se habían efectuado las excavaciones a la Plaza de Sant Roc con motivo de la remodelación de la Plaza del Ayuntamiento, en el transcurso de las cuales se encontraron unos yacimientos arqueológicos. Todo aquello era auténtico, era fascinante.

Se había encontrado una fosa común con restos de unos cuerpos de once individuos y un  perro. También se encontraron restos de otros animales, como una tortuga y un pez. En aquel instante, cuando se me propuso participar en el proyecto, no tuve que pensar mucho. Tan solo me imaginé que un niño, leyendo cómo habían vivido y muerto aquellos individuos tantos años atrás se iba a entusiasmar. Entonces pensé que la narración partiría de esta base, de los hallazgos arqueológicos de Sabadell, aprovechando la remodelación de la plaza de Sant Roc.

Para evitar cometer errores históricos, me fui a ver  al director del Museo de Historia de Sabadell, Genís Ribé, quien muy amablemente, me facilitó  toda clase de documentación sobre la época. Incluso un plano de la ciudad amurallada de Sabadell del siglo XV  que repartimos a todas las escuelas que participaban. A partir de aquí creé unos personajes, siendo el principal en Bernat de Borriana, que existió realmente. Este personaje provenía de una de las casas nobles de Sabatelli, nombre de la ciudad amurallada del siglo XV (Sabadell).

Este fue el planteamiento de salida del primer capítulo de “Los siete enigmas de Bernat de Borriana”, destinado a los alumnos de quinto y sexto de Primaria. A los alumnos  y alumnas les gustó mucho, supongo, y se lo pasaron muy bien.

 

La señora Ramona

Continuando con todo esto, también pondré como ejemplo, el primer cuento con qué se inició el proyecto, el curso 1998-1999. Se llamaba “El rincón del campanario”, de la escritora sabadellense Anna Fité, que gustó tanto a los niños que incluso dio lugar a una votación para escoger al personaje más entrañable de la narración. Los niños votaron, enviaron dibujos por Internet y salió escogida la señora Ramona como personaje principal y más querido. Los niños y las niñas disfrutaron mucho y pudieron participar.

Continuando con lo argumentado anteriormente podemos decir que Internet  es un medio, muy interesante, muy rápido, francamente fácil, nos conecta con el otro lado  en un instante, sustituye a casi todos los medios de comunicación. Pero, aun así, y si se me permite decirlo, hay ciertos actos en literatura, un cierto fetichismo, por el cual a las personas nos gusta también tener un libro entre las manos. Está muy bien que nos comuniquemos muy rápidamente, pero a veces una carta, un trozo de papel que guardamos en un cajón, es mucho más entrañable.

Por este motivo, quizás, una  vez acabada la experiencia del trabajo literario  se recogen todas las narraciones, las fotografías, dibujos y el currículum de los niños y de las niñas y de los autores y de las autoras, en un libro que edita el Ayuntamiento de Sabadell, en el que se recoge absolutamente todo lo que los niños han escrito, su participación, la colaboración de las escuelas, los grupos que se han formado, con lo que el libro puede estar escrito por cuatrocientos autores. Cuatrocientos niños y niñas, chicos y chicas,  han participado con toda su ilusión y sus fantasías y problemas de ajustes. Imaginaos poner  cuatrocientas personas  a escribir un libro. Tenemos suerte de disponer de Internet. Por el momento, podemos decirlo así, quizás de aquí a  diez años se inventará otra cosa, pero por el momento tenemos esto.

Todo esto pasa de Internet al libro. Tened en cuenta que hasta ahora han participado directamente 1.200 niños y aproximadamente unas 23 o 24 escuelas por año. Y la mayoría repiten.

Cuando hablamos de escuela, hablamos tanto de escuela pública como de escuela privada y concertada. No hay discriminación ni selección, siempre dependerá de las ganas que tenga el profesorado y la disponibilidad de horario. Hay escuelas a las cuales les gusta este proyecto porque tienen una tendencia a la escritura, o quizás se encuentren con unos profesionales predispuestos a esta materia. Otras escuelas se dedicarán, por ejemplo, al  teatro. Allá cada cual con sus preferencias. En conjunto hay una muestra lo suficientemente  variada que demuestra lo que se puede hacer desde todos los ámbitos de la cultura.

Como he dicho antes, el hecho de trabajar con Internet desinhibe, hace perder el miedo, es un medio de comunicación extraordinario.

Ya llevamos tres ediciones. Esta mañana ha empezado la cuarta con los niños y las niñas de primaria. Continúa avanzando este proyecto y la gente que lo impulsa continúa con ilusión.

 

Perder el miedo

Incentivar una franja de edad tan difícil como es la adolescencia parar perder el miedo a las nuevas tecnologías ya es razón importante, porque los adolescentes de hoy, son nuestro futuro como ciudadanos. Necesitamos cohesión, necesitamos gente bien educada, esta es la palabra que nos debería definir, necesitamos gente respetuosa con el medio,  gente respetuosa con todo aquello que se crea desde un orden, ya sea horizontal como desde arriba.

Yo pido al profesorado, y yo misma soy docente, que reflexione, que se forme, que tenga en cuenta que usar Internet no es una dificultad para los chicos y las chicas. Mi hija, por ejemplo, y no diré mi hijo, saben diez veces más que yo. Por lo tanto, no es un handicap. Al contrario, quizás este medio les resulta demasiado fácil de acceder, por lo que creo que, como adultos, hemos de  intentar orientar a los jóvenes.  No debemos censurar, desde luego, pero si hace falta, hemos de  estar junto a los chicos y chicas, y saber donde se  conectan, a dónde van a parar. Hay chats, hay foros, hay de todo, como todo por todas partes, hay cosas buenas y no tan buenas

Pensemos  también y reflexionemos que actualmente hay obras que salen directamente de la red y no se editarán nunca. Podemos comparar, como ya ocurrió anteriormente en nuestra historia, que hay obras que son lo que se denominaba “litru” en la década de 1960, obras copiadas a máquina, repartidas entre los proletarios, los llamados en su época, subversivos o antisistema. Obras que por su contenido, político o ideológico o de cualquier clase, ningún editor se atreve a publicar, y hoy en día  todo esto, lo podemos encontrar en Internet.

Hablamos de ideologías, de violencia, de atentados contra la ética. A un chico o a una chica, todo esto puede afectarle en su capacidad para responder a la crítica o a la selección de un comportamiento correcto.  Por lo cual, recomiendo al profesorado y a la familia que cuando niños y niñas estén muchas horas ante el ordenador, vayamos a echar un vistazo de lo que nuestros hijos o alumnos están  viendo. Igual que queremos saber con quien van, qué leen o como se mueven, debemos saber donde se conectan, o con que o quién conectan.

Así llegamos a otra conclusión, y es que estamos cambiando, estamos desplegando un nivel de desarrollo económico. Estamos empezando una nueva era. Hay quien dice que  se asemeja a la revolución industrial. Yo considero que realmente es como en la década de 1960, España se imbuye en el movimiento tecnocrático, la España rural debe empezar a trabajar con maquinaria y la gente debe prepararse. Los campos, los cultivos son abandonados paulatinamente y la gente acude a trabajar a las empresas en las ciudades, con una maquinaria que difícilmente se podrá manejar sin  un previo aprendizaje a gran escala y un despliegue de medios por parte de los organismos gubernamentales. Surgen las maestrías industriales, los  peritajes mercantiles, toda una serie de oficios intermedios que no tienen rango universitario, pero que es lo que ahora denominaríamos ciclos formativos de grado medio y superior. Y esto está pasando actualmente, pero a otro nivel. El otro día, en la primera ponencia de este ciclo, Cecilia Castaño hablaba de una bipolarización, es decir, los que saben mucho de Internet, de las  nuevas tecnologías, y los que no saben nada.  Estos últimos  sufren la amenaza de ser fácilmente excluidos del sistema, en definitiva del mercado laboral.

Hacer y deshacer

Yo no soy tan tajante a la hora de pensar que  la sociedad esté bipolarizada. La sociedad hace y deshace. En algunos sectores agrícolas dicen que sus cultivos no son productivos. Por ejemplo, no pueden cultivar avellanas “porque ahora ya no tengo secano, ahora tengo regadío”. Pues bien yo les diría, reconviértete, no esperes una subvención, te morirás de hambre antes de que te llegue una subvención. Cambia tu forma de pensar, sé más abierto, evolucionista. Esta forma de pensar es  un trabajo docente, y también es un trabajo social, crear ciudadanos para el cambio, con miras abiertas al futuro, capaces de adaptarse.

Antes, por ejemplo, se enseñaba mecanografía a los niños y a las niñas.  Hoy en día cuando vemos a nuestro hijo enviando mensajes por el móvil,  cuando utilizan este lenguaje compuesto por mensajes cortos como “pq”, que quiere decir “porque”, pensamos que estamos desestructurando el sistema gramatical, la sintaxis, el léxico y la ortografía. Bien, deberíamos recordar, todos, o al menos los que hoy en día tienen mi edad, aquella asignatura aplicada a los estudiantes de comercio denominada taquimecanografía, aquel sistema de tomar notas con abreviaturas absolutamente reglado y diseñado para poder asimilar un dictado con la mayor rapidez.

El sistema educativo actual se pone en estado de alerta cuando oye la palabra Internet. Internet no deja de ser un sistema ágil, rápido y fácil en su uso. El ordenador es en realidad la nueva máquina de escribir, se asemeja  a aquella entrañable e inolvidable máquina de escribir portátil Olivetti. Recordemos a un reportero al pie de guerra, redactando un artículo, hoy en día lo hace con su portátil y al instante su noticia llega a redacción. Sin más.
 
Por lo tanto, hay que potenciar  la curiosidad y  las ganas de aprender de lo nuevo. Debemos dejar paso a los nuevos avances tecnológicos, no tan sólo esperar que el individuo sólo aprenda en su periodo de enseñanza reglada obligatoria, sino que se aventure a formarse durante toda su vida. Hay personas con 65 o más años que empiezan a ir a la universidad, que quieren aprender Informática. Por lo tanto no nos debe asustar el vertiginoso cambio que se está produciendo en nuestra sociedad, y que nadie ni nada nos aparte de ello.

En resumen, querría decir que estamos en un momento de globalización y que no nos coja desprevenidos. Todo esto empieza  a mediados de la década de 1950, con el tratado de Roma, tras la Segunda Guerra Mundial. Nuestro país queda excluido por problemas políticos que acarrean un atraso importante. Nos causan, me atrevería a decir sin temor a equivocarme, 30 o 40  años de retraso respecto a Europa. El plan Marshall no llega a España. Esta vez,  podríamos decir que el plan  Marshall de hoy, es el  plan Bill Gates.  No podemos dejar pasar otra vez este tren. Pienso de todos modos que si no queremos convertirnos en una ciudadanía de segunda clase, si no queremos quedarnos atrás por segunda vez, no debemos tener miedo a Internet, porque esta vez, el atraso nos llevaría a una situación de la que sería difícil salir.

Hemos de empezar ya a prepararnos. Creo que hace falta una educación  para erradicar las exclusiones y las desigualdades sociales. Internet es un medio más y hace falta que nos demos cuenta de que es un medio necesario para avanzar.


Maria Teresa Soler Hernández.
Maestra especialista en ciencias sociales.