
La sociedad de la información: ¿más libre e igualitaria?
Miguel Valiño
Una cuestión de difícil respuesta, y es que existen opiniones para todos los gustos. Desde mi experiencia en VirtualBAIX -servidor local-, mi opinión personal, que supongo que coincidirá con la de un gran número de personas, es que depende. La verdad es que soy incapaz de pronosticar (o como mínimo de precisar) como la aparición de la sociedad de la información (en adelante SI) influirá en la vida de todos y cada uno de nosotros. Lo que sí que creo tener claro es que estamos ante un proceso irreversible, que afectará absolutamente a todas las personas, y que es ahora, durante el proceso de "instauración", el momento clave para lograr que éste fenómeno sirva para configurar una sociedad más libre e igualitaria, estando en la mano de todos el conseguirlo.
A lo largo del presente artículo, intentaré analizar los cambios que la aparición de la sociedad de la información ha provocado, provoca y provocará en todos los ámbitos de nuestra sociedad, así como las diferentes repercusiones en la vida de los ciudadanos.
El desarrollo de la sociedad de la información en EEUU
Quizás el caso más significativo en cuanto a la penetración de la SI en un país sea el caso de EEUU, país en el que han confluido una serie de factores que han propiciado un rápido desarrollo. Entre ellos destacaría que se trata de un país con una elevada cultura informacional, propiciada en buena parte por el sistema educativo americano, que a diferencia del nuestro, incide en gran medida en el desarrollo de habilidades de autoaprendizaje por parte de los alumnos, en el que la búsqueda y análisis de información constituyen un elemento fundamental. Esta razón explicaría el espectacular crecimiento que en EEUU el uso de Internet ha sufrido en todos los ámbitos: empresarial, administración, educación, ocio, etc., muy superior al del resto de países del mundo.
Este factor, unido a las inversiones realizadas tanto a nivel público como privado en tecnologías de la información, han configurado la economía americana como la más "informacional" del mundo, en la que el principal motor del crecimiento económico lo constituyen los sectores relacionados con el conocimiento y la información, actuando como generadores de un gran número de nuevos puestos de trabajo. Cabe destacar que aproximadamente el 70% de los trabajadores norteamericanos dedican la mayor parte de su jornada laboral a manejar información, generando el 75% del PIB.
Este motor económico aporta un factor diferencial con respecto a motores tradicionales de la economía, como la agricultura o la industria, y es que si bien una máquina sólo puede utilizarse para una determinada actividad en un determinado momento, los servicios relacionados con la información pueden reproducirse a muy bajo coste, incrementando la rentabilidad de los mismos. Todo ello ha permitido que la economía americana mantenga un crecimiento sostenido en los últimos años, sin repercutir en un incremento de la inflación, manteniendo una tasa de paro un 50% inferior a la europea.
La situación en España
En nuestro país en general, y en nuestra comarca en particular, la evolución de la SI comporta mayores dificultades. La primera de ellas es que en España el desarrollo de las redes de telecomunicaciones se encuentra en un estadio inferior al caso norteamericano. Creo que no es necesario extenderse mucho en este tema, que conocerán a fondo sobretodo los lectores usuarios de Internet. Mientras que en EEUU el acceso a Internet se realiza a través de llamadas locales que tienen un coste 0 para el usuario, en España el acceso se realiza a través de Infovía, o en su defecto a través de llamadas telefónicas que en el mejor de los casos son metropolitanas. Se debe recordar que hace tan solo unos meses Telefónica incrementó de manera espectacular las tarifas de dichas comunicaciones, lo que irremediablemente incide de forma negativa en la "normalización" del uso de Internet.
Otro factor a tener en cuenta es la dimensión de nuestras redes de telecomunicaciones, hoy por hoy claramente insuficiente para dar una respuesta de calidad a la creciente demanda de utilización de servicios telemáticos. El número de usuarios de este tipo de servicios crece día a día, a lo que cabe añadir que los nuevos servicios son cada vez más sofisticados, por lo que necesitan un mayor caudal para el tráfico de información.
Resumiendo, podríamos decir que si queremos que el desarrollo de Internet se consolide en nuestro país, en el ámbito de las infraestructuras es necesario que se den dos condiciones:
que existan redes de comunicación dimensionadas para soportar el tráfico generado por los usuarios Internet que existen actualmente, y que éstas se redimensionen a la par que el crecimiento en el número de usuarios lo exija
que el coste de las comunicaciones no implique, como ocurre en la actualidad, que los usuarios tengan que estar más pendientes del tiempo de conexión que del propio uso de los servicios Internet
No obstante, justo es reconocer que ambos problemas están en vía de solución. Por un lado, la liberalización de las telecomunicaciones ha propiciado el final de Infovía de manera que, a partir de ahora, cada operador de telecomunicaciones (Telefónica, BT, Retevisión, etc.) ofrecerá su propia solución, lo que necesariamente repercutirá en un incremento en la mejora de la calidad y en una reducción de las tarifas.
Por otra parte, ya existe una propuesta en el congreso de los diputados para la aplicación de una tarifa plana para los usuarios Internet (cuota fija, independiente del tiempo que el usuario esté conectado a la red).
Por lo tanto, es previsible que en un plazo breve, que esperemos pueda ser cuantificado en meses, los dos problemas apuntados podrían desaparecer, o por lo menos minimizarse.
La cultura informacional
Una vez resuelta la infraestructura, aspecto vital por otra parte, quedaría por resolver otro aspecto sin el cual el desarrollo de la sociedad de la información está condenado al fracaso, lo que algunos analistas han denominado la "infoestructura".
Podríamos definir "infoestructura" como las diferentes informaciones (en el sentido amplio de la palabra) y sus correspondientes herramientas de procesamiento que conforman los servicios de valor añadido a los que los usuarios pueden acceder. Este es el caballo de batalla principal para lograr un verdadero desarrollo de la sociedad de la información, y éste es, a mi entender, el tema más complejo de resolver.
España no se ha distinguido nunca por tener una elevada cultura informacional, quizás a causa de costumbres adquiridas durante regímenes pasados, en los que la transparencia informativa brillaba por su ausencia. Esta falta de cultura informacional es sin duda el mayor obstáculo para el desarrollo de la infoestructura en nuestro país. Pero olvidándonos de épocas pasadas, centrémonos en cuestiones importantes que necesitan del esfuerzo de todos para ser resueltas de un modo favorable.
La primera de ellas, y quizás una de las más importantes, es la educación. El sistema educativo español se caracteriza por ser un sistema eminentemente enciclopedista, en el que el alumno recibe teóricamente toda la información que necesitará a lo largo de su vida para realizarse tanto personal como profesionalmente. Un sistema en el que no se potencia (o como mínimo no como se debería) la capacitación del alumno hacia la búsqueda y el análisis de la información, o, por decirlo de otra forma, el autoaprendizaje. En un mundo laboral como el actual, en el que los cambios en todos los ámbitos se producen de forma vertiginosa y la información incrementa día a día su peso específico, parece evidente que éste no es el sistema más adecuado. No es suficiente (aunque si necesario) equipar a las escuelas con un aula dotada de ordenadores conectados a Internet, si detrás no hay un programa de trabajo y un equipo de profesionales preparados para obtener el máximo partido de ello. Si queremos que la sociedad de la información se convierta en una herramienta de progreso para el país, deberíamos comenzar dotando a los futuros trabajadores con los conocimientos y herramientas necesarias para la búsqueda y análisis de la información, cuestión fundamental para configurar una sociedad futura compuesta por ciudadanos informacionalmente cultos, con criterio propio.
Este aspecto es muy importante desde diferentes puntos de vista. Desde el punto de vista de la libertad individual de las personas la importancia es evidente, si entendemos que uno de los aspectos que conforman esta libertad es el libre acceso a la información y la capacidad de libre elección. Internet en este sentido proporciona una posibilidad que no existía hasta ahora, y es tener acceso a una gran diversidad de fuentes informativas, lo que permite tener una visión más amplia de la realidad que nos rodea.
El impacto del mercado
Desde el punto de vista del mundo de la empresa y del empleo, también este aspecto se presenta como fundamental. Cada día más las empresas se hallan inmersas en un mercado más competitivo y cambiante, en el que la toma de decisiones debe realizarse de manera ágil si se pretenden mantener o incrementar los niveles de competitividad. Hasta hace unos años la información a la que un empresario o trabajador tenía acceso era muy inferior a la que ahora las redes telemáticas posibilitan. La falta de habilidades para la búsqueda y análisis de la información puede derivar en dos situaciones, ninguna de ellas recomendable:
La primera de ellas es que la empresa opte por desarrollar su actividad totalmente al margen del desarrollo de la SI, con todos los riesgos que a medio plazo ello conlleva. Esta circunstancia se da con especial relevancia en mi comarca, el Baix Llobregat, tal y como demuestra un estudio realizado recientemente por el Consell Comarcal del Baix Llobregat.
La otra situación posible es que debido al gran volumen de información existente, volumen que según algunos analistas se duplica cada dos años, la búsqueda de información se convierta en una tarea inviable, y que la empresa acabe manejando informaciones no adecuadas que le lleven a una toma de decisiones errónea.
Por último, destacar otro aspecto importante para el desarrollo de la infoestructura, como es el reciclaje profesional tanto de las personas en desempleo como de las personas en activo. El desarrollo de la SI está generando nuevas oportunidades de negocio que conllevan necesariamente la demanda de nuevos perfiles profesionales que escasean en el mercado laboral, con lo que aparece un mercado laboral de dos velocidades. La principal razón que nos lleva a esta situación es la falta de agilidad por parte de la formación reglada para adaptarse a los constantes cambios que se producen en el ámbito tecnológico, lo que provoca dificultades tanto a las personas jóvenes para acceder a las nuevas profesiones como a las empresas que deseen expandir su actividad hacia estas nuevas vías de negocio.
El teletrabajo
El teletrabajo es otro de los conceptos que han emergido con fuerza a la sombra del desarrollo de la SI. Un tema controvertido, con defensores y detractores, en el que intervienen multitud de factores. Parece evidente que para lograr que el teletrabajo se convierta en un elemento que mejore y no precarice las condiciones de trabajo de las personas, es necesario un esfuerzo conjunto de todos los agentes implicados: gobierno, patronal, sindicatos, organizaciones de teletrabajadores, etc.
Quisiera remarcar los aspectos positivos que el teletrabajo presenta, sobretodo para colectivos tradicionalmente marginados del mundo laboral, como son el colectivo de personas con discapacidad física, las mujeres con cargas familiares y las personas residentes en zonas rurales. Para todos ellos, el teletrabajo se presenta como una posible solución a los principales problemas con que se encuentran a la hora de acceder al mercado laboral: el desplazamiento y la disponibilidad horaria.
Además, el teletrabajo se presenta como una fórmula idónea para potenciar el autoempleo, cuestión, que según algunos analistas, se considera vital para la resolución del problema del desempleo estructural en Europa.
No obstante, se debe resaltar que en este sentido la legislación española no colabora en absoluto en el desarrollo del teletrabajo y del autoempleo. Si se quiere potenciar la creación de pymes y el autoempleo, la legislación debería de ser mucho más flexible. Son numerosísimas las personas en desempleo, con capacidad para desarrollar actividades profesionales, que muy probablemente tomarían la iniciativa de constituirse como empresa o autónomo si el riesgo de perder dinero en "la aventura" desapareciera.
Considero que éste es un aspecto importante a valorar y, como idea, apunto la posibilidad de dar un margen de tiempo razonable a los nuevos emprendedores, durante el cual no se vean obligados a pagar unos impuestos fijos independientemente de obtener o no beneficios con el desarrollo de su actividad. Ello repercutiría indudablemente en la generación de nuevas actividades, que dinamizarían y harían más competitiva nuestra estructura empresarial y mejorarían las tasas de desempleo.
El papel de la administración pública
El papel de las distintas administraciones es vital para consolidar un desarrollo de la SI que contribuya a configurar una sociedad más libre e igualitaria, potenciando el desarrollo personal y profesional de las personas.
En primer lugar, tienen un papel fundamental a la hora de impulsar el desarrollo de las infraestructuras telemáticas del país. En este sentido, son dos las principales líneas de actuación: la creación de un marco regulador que propicie el libre mercado, lo que redundará en un beneficio económico y mayor calidad para los usuarios, y participando directamente en proyectos de I+D y en la creación de redes públicas, como por ejemplo redes de investigación, académicas, sanitarias, etc.
Otro ámbito de actuación es el que se centra en el desarrollo de la infoestructura. La administración es uno de los entes gestores de información por excelencia, y son las distintas administraciones las que deben dar ejemplo a ciudadanos y empresas en transparencia informativa, realizando los esfuerzos que sean necesarios para poner toda esta información a disposición de los ciudadanos.
Por último las administraciones, y es aquí donde quizás más tienen que decir las administraciones locales, deben potenciar el desarrollo de una cultura informacional, llevando a cabo una acción catalizadora que estimule la puesta en marcha de proyectos que dinamicen su desarrollo en nuestro territorio.
Desde el Consell Comarcal del Baix Llobregat se trabaja desde hace años en esta línea, mediante la puesta en marcha de proyectos, articulados todos ellos a través de VirtualBAIX (http://www.virtualbaix.com) y en colaboración con multitud de entidades de la comarca.
Desde VirtualBAIX se trabaja en diferentes líneas de actuación, de las que se enumeran a continuación algunas de ellas a modo de referencia:
Acciones de divulgación
Acciones de formación ocupacional y de reciclaje
Colaboración en la creación de la primera red ciudadana de la comarca
Colaboración en un proyecto para la incorporación del uso de Internet en las escuelas
Mejora y ampliación de los servicios ofrecidos a través de las distintas entidades dedicadas a la promoción económica de la comarca
Participación en proyectos dirigidos a posibilitar el acceso a través de Internet a información pública de interés ciudadano, empresarial, etc.
Participación en proyectos para potenciar el uso efectivo de Internet en las PYMES
Participación en proyectos para potenciar el uso del teletrabajo y la teleformación en el colectivo de personas con discapacidad física
Me gustaría finalizar este artículo invitando a todas las personas, entidades y empresas a participar activamente en el desarrollo de la sociedad de la información en nuestra comarca. Para ello, no duden que contarán con la colaboración de VirtualBAIX, proyecto que nació en Abril de 1997 con ese objetivo genérico.
Miguel Valiño.
VirtualBAIX.