| José Luis Rodríguez
Zapatero
Muchas gracias José María (Barreda) por tus palabras
cariñosas, sentidas, y que, en buena medida, ponen de manifiesto
cuál ha sido, cuál es, el clima del Partido Socialista
Obrero Español; el ambiente que se ha vivido en esta Conferencia,
de unidad, de serenidad, de trabajo, de ideas, de propuestas, de
ganas para seguir cambiando y mejorando España. Y ahora, te
lo digo otra vez José María, todos juntos ganaremos
las municipales y las autonómicas.
La Conferencia ha resultado enormemente positiva.
Esa es la valoración
de la dirección. Quiero, por tanto, agradeceos el trabajo,
el esfuerzo y, de manera muy singular, a todos aquellos amigos de
la sociedad civil, del ámbito de la cultura, de las organizaciones
cívicas, que venís trabajando al lado de nosotros,
ayudándonos, dándonos estímulos e ideas. Así es
como queremos seguir trabajando: con la sociedad y para la sociedad.
Me comentaba el Secretario de Organización que hay más
mujeres que hombres trabajando en esta Conferencia. Automáticamente
llegué a una conclusión: esa es una poderosa razón
para que ésta Conferencia sea todo un éxito.
Además, esta Conferencia ha aportado alguna novedad que hemos
visto. Se ha puesto en marcha la televisión del PSOE y creo
que con éxito. Me comentaban que había tenido, a través
de Internet, entorno a 70.000 entradas. En estos últimos años
me habéis escuchado muchas veces decir que quería acabar
con la televisión de partido. Es evidente que no me refería
a ésta. Queríamos terminar con la televisión
pública al servicio de un partido para que no la sufrieran
los ciudadanos que la sufragan y hemos conseguido terminar con la
televisión pública de partido. Hoy tenemos una televisión
plural, independiente y al servicio de los ciudadanos.
Además, hemos puesto punto y aparte a la televisión
pública del derroche y el despilfarro, al servicio del Gobierno
de turno. Hemos conseguido, por fin, abordar la reconversión
de la radio y televisión pública, y que deje de ser
un agujero para nuestras cuentas públicas. Y lo hemos hecho
con un acuerdo con los sindicatos y con los trabajadores. Desde aquí les
agradezco que también hayan apostado por la modernización
y el cambio de nuestra radio y televisión pública.
Pero, voy a pedir a los responsables de la televisión del
PSOE, que hagamos también una televisión plural, que
demos un espacio a los portavoces habituales del PP. Si es evidente,
si es que los portavoces del PP son uno de los mejores y más
eficaces argumentos que tenemos de nuestro lado.
Una Conferencia como ésta sirve también para renovar
ideas, tomar el pulso al partido, para analizar los problemas de
la sociedad y también para que estemos juntos, nos veamos,
hablemos, veamos los cambios que se producen. Como por ejemplo, que
tenemos un nuevo alcalde de Barcelona: (Jordi) Hereu. Un alcalde
para los próximos meses y para los próximos años.
Un proyecto de valores
Amigas y amigos, compañeras y compañeros, una Conferencia
Política es también un buen momento para que recordemos
qué es el Partido Socialista. El PSOE es un proyecto de valores,
es una escuela de convivencia, de comportamiento, un vivero de ideas,
es un foro de creatividad y, ante todo, el valor añadido que
ofrecemos a la sociedad es la igualdad política social de
los ciudadanos. Quiero que, además, recordemos que el principal
rasgo de nuestro carácter que nos distingue frente a la derecha,
es la valentía, la valentía de creer y reivindicar
la política, lo público y el espacio que compartimos
como ciudadanos, en una sociedad libre, abierta, madura, como es
la sociedad española.
Un proyecto de valores es el PSOE y un proyecto con historia, con
solera: 127 años de historia. 127 años construyendo,
aportando, luchando en defensa de ideales, de valores de libertad,
de justicia social, de cohesión, de ciudadanía, de
extensión de derechos. 127 años. Y en esos 127 años
hemos cambiado, cambiando España. Hemos crecido haciendo crecer
a España y hemos incorporado muchísimas de las aspiraciones,
de los sueños, de tantas y tantas generaciones de ciudadanos
que no pudieron vivir ni la libertad ni la esperanza. A ellos también
un recuerdo y un homenaje permanente.
Fijaos. Hace 30 años amanecíamos a la legalidad, después
del tiempo oscuro y duro de la dictadura, y en estos 30 años,
fijaos lo que representaba un proyecto socialdemócrata, de
socialismo democrático, al igual que ocurría década
antes en buena parte de la Europa occidental, lo que es hoy la Unión
Europea. Ese proyecto ha ido configurando, construyendo la sociedad
española. Una sociedad, la de hoy, que se encuentra entre
aquellas de mayor bienestar del mundo y que ha conocido hasta ahora
la historia de la humanidad.
Quiero hoy recordar que buena parte de la España que tenemos,
de la España de la democracia, de la extensión de los
derechos, de la España de las libertades, de la España
del Estado de Bienestar, de la España competitiva y actora
decisiva en la UE, es fruto del trabajo del PSOE. Lo hemos hecho
nosotros. No lo hemos hecho sólo nosotros, pero nosotros lo
hemos hecho y sin nosotros no se hubiera hecho. Y podemos decir con
razonable satisfacción que la España de hoy se parece
mucho más a la España que pensó y proyectó el
PSOE en los años 80, con Felipe González a la cabeza,
que aquella que defendía y proyectaba Manuel Fraga, afortunadamente
para todos, claro.
Por ello, amigas y amigos, hemos cubierto un recorrido al servicio
de España. Un recorrido que nos convirtió, prácticamente
una vez que ganamos la libertad y la democracia en España,
en un partido de Gobierno, de mayoría, porque tenía
unas fuertes raíces entre la ciudadanía, porque escuchaba
y atendía las demandas de los ciudadanos, porque estaba fuertemente
entroncado con la sociedad española, con los sectores más
progresistas y porque, además, aunaba, como ningún
otro proyecto, los valores de libertad, de democracia, de igualdad,
solidaridad y modernidad. Hemos servido a España en todo este
tiempo, desde cada rincón, desde cada ciudad, desde cada comunidad
autónoma. Y lo hemos hecho con satisfacción y lo seguiremos
haciendo al servicio de España y de la mayoría social
que quiere avanzar y cambiar este país.
Rendir cuentas con humildad
Amigas y amigos, hace dos años y medio, pedimos el voto a
los ciudadanos con humildad, tratamos de gobernar con humildad, y
rendiremos cuentas con humildad, porque en este proyecto y en este
partido si hay que elegir entre presumir y compartir, siempre vamos
a elegir compartir. Por ello, vaya de antemano que buena parte de
los logros, avances económicos, de empleo, sociales, que estamos
viviendo en esta etapa, no son sólo mérito de un gobierno
o de un proyecto político, son ante todo merito del conjunto
de la sociedad y muy especialmente de empresarios, de sindicatos
y de trabajadores, trabajadores sean españoles o trabajadores
que vengan de fuera a trabajar con nosotros.
Queremos pues compartir los avances y los logros, y desde aquí quiero
reiterar mi más profundo agradecimiento a las organizaciones
empresariales y a las organizaciones sindicales por el fecundo periodo
de diálogo y de acuerdos sociales que llevamos en esta legislatura.
Veinte acuerdos, algunos de la trascendencia de la reforma laboral
o del acuerdo de la Seguridad Social, van a cambiar la realidad del
empleo y van a dar salud a nuestro sistema público de pensiones
para muchos años, gracias a nuestros agentes e interlocutores
sociales.
Y gracias también a muchas organizaciones ciudadanas que han
impulsado leyes de cambio, que han promovido reformas, que han contribuido
a cambiar valores profundos de esta sociedad para hacerla recorrer
un camino de mayor libertad, de amplitud de derechos civiles, políticos
y sociales, gracias a las organizaciones en defensa de la mujer,
gracias a las organizaciones en defensa de los consumidores, gracias
a las organizaciones en defensa de un medio ambiente saludable, gracias
a todas ellas por haber representado una actitud valiente, y especialmente
a todos aquellos que han defendido, cívicamente, el reconocimiento
del matrimonio para las personas, independientemente de su orientación
y su opción sexual.
Por tanto, nuestros logros como país, en este tiempo, y también
desde nuestra perspectiva en todo el tiempo de la democracia, son
logros compartidos. Sabemos que es difícil que la derecha
haga un solo reconocimiento al PSOE, lo sabemos. Pero nosotros somos
de otra manera, de otra pasta, y aunque resulte extraño en
una Conferencia socialista, yo quiero hoy hacer un reconocimiento
publico a la derecha democrática en nuestro país, a
su papel en la transición, en la llegada de las libertades,
en la conquista de la Constitución, en su firmeza ante el
inmovilismo y el golpismo, en su contribución a la Unión
Europea, a nuestra entrada en la Unión Europea.
La nueva extrema derecha
Quiero hacer este reconocimiento a la derecha
democrática,
a los nacionalismos, y a la izquierda comunista, que con nosotros
han hecho posible tanto cambio positivo en España. Reconocimiento
a la derecha democrática, ahora que una nueva extrema derecha
pretende revisar la historia, e incluso solapadamente hacer una nueva
valoración de la dictadura, deslegitimar las instituciones,
poner en cuestión el resultado electoral. Por eso quiero reivindicar
a la derecha democrática.
Mirad, compañeros. Es un buen día hoy para hacer un
análisis de la evolución de nuestro país. Ante
todo, porque es nuestra principal obligación, y también
porque es la primera necesidad y demanda de la ciudadanía,
hacer una valoración del bienestar, del progreso, de cómo
marcha nuestro país, de su fortaleza económica, del
empleo, social. Quiero recordar algunos datos a esta Conferencia.
Porque, compañeras y compañeros, nunca antes en la
historia se crearon al año 900.000 puestos de trabajo, como
esta sucediendo en estos momentos. Nunca antes en la historia había
habido tantas personas trabajando en España: más de
18 millones. Nunca antes en nuestra historia democrática las
cuentas públicas habían tenido un superávit
del 1% del PIB, como tenemos en estos momentos. Nunca antes en la
historia había habido tantos universitarios entre nuestros
jóvenes: un 26%.
La inversión extranjera en España es hoy la cuarta
más elevada de toda la UE, por delante de países como
Alemania o Italia. Nunca antes en la historia, y este es un dato
de gran valor, nuestra producción científica había
sido tan elevada y de tanta calidad. Y nunca como ahora, el porcentaje
de recursos públicos que se están destinando a la investigación,
al desarrollo y a la innovación, que han aumentado cada año
un 25% desde que estamos en el Gobierno, y que para el próximo
presupuesto del 2007 aumenta un 30% para nuestros investigadores
y nuestra investigación.
Quiero daros un dato que sé que va a produciros gran satisfacción
porque entronca con uno los compromisos y de las necesidades sociales
sentidas más fuertemente por nuestros compatriotas, especialmente
por los trabajadores mas jóvenes. Compañeras y compañeros,
desde que entró en vigor el acuerdo para la reforma laboral,
cada día laborable se están convirtiendo 5.000 empleos
temporales en indefinidos. Podemos alcanzar la cifra de 800.000 contratos
que van a ser indefinidos y antes eran temporales o precarios, la
mayoría para mujeres y jóvenes. Son nuevas esperanzas,
es una parte importante de nuestro programa electoral y de nuestro
compromiso con los jóvenes: luchar contra la precariedad,
fomentar el trabajo estable, los contratos indefinidos, para que
tengan nuevas oportunidades y un horizonte de emancipación
y de seguridad mucho más claro en sus vidas.
Pero si estos son los datos de hoy, quiero anticiparos algunos que
se van a producir en los próximos años. Se convierten
en compromisos y sitúa una panorámica de cual es el
potencial, la fuerza y la perspectiva de nuestro país desde
el punto de vista económico, de empleo y social. Vamos a seguir
creciendo por encima del promedio europeo, y de esta forma, alcanzaremos
la renta per cápita media europea al final de esta legislatura.
Por fin y por primera vez en nuestra trayectoria.
Tasa de temporalidad
El ritmo de crecimiento actual nos va a permitir superar en renta
per cápita, de aquí a cuatro años, a países
como Italia. Los acuerdos, la reforma laboral y la evolución
que acabo de indicar, sobre la conversión de contratos temporales
en indefinidos, nos va a permitir bajar la tasa de temporal por debajo
del 30% al final de 2007. La tasa del paro, también en 2007,
se va a situar por debajo del 8%, por debajo de la media europea.
Y muchas comunidades autónomas están prácticamente
en pleno empleo en nuestro país. Se va a seguir produciendo
una amplia incorporación de la mujer al mercado de trabajo,
y la tasa de paro femenino, va a estar por primera vez también
por debajo del 10% al finalizar de 2007. Ya era hora.
Pero no sólo tenemos una evolución positiva de los
datos económicos y del empleo, la incorporación de
la mujer y del avance en la estabilidad del mercado laboral. También
lo tenemos en esa brecha digital que España ha tenido y que
empieza a superar, porque quiero deciros que el número de
hogares con banda ancha superará en 2008 en España
el promedio de la UE a 15.
Y, además, todo ello lo vamos a seguir haciendo gestionando
bien y con eficacia, haciendo bueno el principio del buen gobierno,
ahorrando, con austeridad, teniendo cuentas públicas saneadas,
con superávit, para anticipar riesgos de futuro, para que
nuestra economía pueda crear empleo. Quiero deciros que tenemos
un objetivo que es que nuestro ratio de deuda pública esté por
debajo del 34% de aquí a tres o cuatro años. Una deuda
pública que será la mitad de la de la UE a 15, la mitad
de la de EEUU y la cuarta parte de la del Japón. Así es
como tendremos nuestro país en los próximos años
desde el punto de vista económico y de la salud de nuestras
cuentas públicas.
Estos datos económicos, que se acompañan con una tendencia
clara a la mejora de cómo crecemos, porque estamos incorporando
más productividad, mejorando el sector exterior, inyectando
innovación y tecnología, se acompaña con un
amplio abanico de políticas sociales, de cohesión social.
Quiero recordar que estamos cumpliendo nuestros compromisos con los
ciudadanos de forma fiel y en este caso, con gran satisfacción,
porque forma parte del alma de nuestro proyecto. Porque las pensiones
mínimas están subiendo el doble de la media que suben
de las pensiones, y porque vamos a acabar la legislatura con una
subida del 26% de las pensiones mínimas: tres millones de
pensionistas, la mayor subida en menos tiempo de toda la democracia.
Sectores olvidados
Porque hemos cumplido nuestro compromiso con
los trabajadores que cobran el salario mínimo interprofesional, porque estamos
cumpliendo nuestro compromiso con aquellos sectores sociales más
olvidados, con aquellos que tienen todavía que ver, que sentir,
que son ciudadanos de primera en nuestro país. Con los discapacitados,
con los mayores que se sienten solos. Amigas y amigos, el 1 de enero
de 2007 entra en vigor la ley para la autonomía personal que
va a hacer que millones de mayores y de personas discapacitadas puedan
tener un horizonte de seguridad, de solidaridad y de compañía.
Y quiero desde aquí agradecer de manera intensa a todas las
organizaciones de discapacitados que llevan años haciendo
una gran tarea de sensibilidad social, que llevan años poniendo
encima de la opinión pública, delante de los ojos de
todos y cada uno de nosotros, que una sociedad ante todo se reconoce,
ante todo entra en la historia, por cómo trata a los mas débiles
a los más necesitados, a los que mas dificultades tienen.
Y también estamos haciendo avances en una dimensión
de lo que representa ese afán por la cohesión social,
ese empeño en fortalecer la condición de cada persona,
de cada español, como un ciudadano libre y seguro. Un ciudadano
que debe tener a la sociedad desde la cuna hasta sus últimos
días al lado, para permitirle el desarrollo autónomo
de su capacidad, y ha de serlo, en función de condiciones
iguales.
Esa política de cohesión social tiene también
que ver con la respuesta a los retos de una sociedad en desarrollo,
en cambio, en transformación, en avance, como es la sociedad
española, como muchas sociedades europeas. Una sociedad moderna,
avanzada, exige una calidad de vida moderna y avanzada. Una preocupación
desde las políticas sociales esencial por la salud de todos
los ciudadanos. Y quiero deciros que esfuerzos como la Ley Antitabaco,
o la ley que acabamos de enviar al Parlamento para la prevención
del alcoholismo entre los jóvenes, son objetivos prioritarios
de este Gobierno a favor de la sociedad española, de una sociedad
con mejor calidad de vida, y unos ciudadanos que puedan desplegar
plenamente todo su potencial en un marco de convivencia adecuada.
Fijaos lo que representa, el otro día lo comentaba la ministra
de Sanidad, la Ley contra el consumo del tabaco en los lugares públicos,
y nos daba un informe, una decisión política, una respuesta,
una información altamente interesante, una información
según la cual la nicotina había descendido hasta un
80% en los centros de trabajo. Y, según los expertos, esto
podría suponer, de aquí a diez años, salvar
20.000 vidas de compatriotas. La ley, una ley que salva vidas, una
política para la salud pública. Una ley que salva vidas,
como la ley del carné por puntos. Sin duda alguna la siniestralidad
en la carretera, la siniestralidad vial es una de las mayores causas
de pérdida de vidas humanas, de destrozo de familias, que
tenemos, que hemos tenido en nuestro país.
Mil muertos menos
Y quiero recordaros un dato: desde que estamos en el Gobierno hay
mil muertos menos en la carretera, se han salvado seguramente mil
familias de la angustia de quedarse destrozadas. Y quiero desde aquí volver
a hacer un llamamiento al conjunto de la sociedad, al conjunto de
los ciudadanos que han respondido magníficamente a la entrada
en vigor de esta ley: que tenemos un gran objetivo nacional, y ese
objetivo es reducir aún más las muertes en la carretera
que afectan además a tantos jóvenes, a tantos valores
potenciales de nuestro país.
Amigas y amigos, tenemos otro campo en donde este año de 2007
que tenemos en el horizonte debe situarse como un año en el
que se produzca un cambio a fondo de la situación. Me refiero
a esa otra gran causa de pérdida de vidas humanas que por
accidentes hay en nuestro país, que es la siniestralidad laboral.
Cada día hay varios trabajadores que mueren en nuestro país
en los centros de trabajo, yendo o volviendo de ellos. Tenemos que
hacer un nuevo esfuerzo, que sea un objetivo nacional, porque mide
también el grado de avance, de madurez y modernidad de un
país que dedica los mejores esfuerzos a que sus ciudadanos
trabajen en buenas condiciones, con salud y con seguridad. Por ello
el Gobierno va a convocar a las fuerzas sociales y comunidades autónomas
para hacer un nuevo protocolo, un nuevo empuje y nos pongamos un
objetivo: reducir un 25% en los próximos tres años
la muerte, los accidentes mortales, en el ámbito laboral.
Y amigas y amigos, el avance social, la cohesión social es
también un desarrollo de la libertad con seguridad. Por ello,
desde que llegamos al Gobierno, que lo encontramos débil,
ahora que la derecha habla de la debilidad del Estado, nosotros lo
encontramos débil, por eso convocamos cada año 9.000
plazas de policías y guardias civiles, porque había
un número insuficiente. Por eso aumentamos de forma sustancial
el presupuesto en seguridad pública. Es ahí donde
se mide la fortaleza de un Estado, igual que hemos aumentado los
medios y recursos en la lucha contra incendios, porque encontramos
al país débil para esta tarea, igual que hemos puesto
en marcha, y lleva su tiempo, la unidad militar de emergencias para
tener una unidad sólida, fuerte, ante catástrofes naturales
en nuestro país. Nos encontramos en efecto un Estado débil,
pero lo estamos fortaleciendo, y en esta legislatura será mucho
más fuerte.
Amigas y amigos, el 2007 va a ser un año muy positivo para
España. En primer lugar, porque quedará en la historia,
porque el 1 de enero entrará en vigor, como decía,
la ley para la Autonomía Personal, pero también porque
vamos a ver cómo cientos de miles de mujeres y jóvenes
tienen un empleo estable cuando tenían un empleo temporal.
Porque vamos a poner en marcha todas las medidas para ese objetivo
que da identidad, que es una seña de identidad decisiva de
nuestro proyecto, todas las medidas en la aplicación, en el
desarrollo, en los planes que contiene de la ley de Igualdad entre
hombres y mujeres, y os quiero asegurar que no vamos a regatear esfuerzos
para el objetivo de la igualdad plena entre hombres y mujeres. No
sé si quedará mucho, a tenor de la fuerza social y
cívica de las mujeres en nuestro país, creo que ganarán
tiempo al tiempo. Lo que sí estoy convencido es que con este
Gobierno y con estas políticas, estaremos cada día
más cerca de la igualdad plena, real, laboral, social y cívica
entre mujeres y hombres en nuestro país.
Más dinero para educación
2007 será un buen año porque va a empezar a cambiar
la tendencia sobre los datos de nuestro sistema educativo, porque
se empezará a notar el esfuerzo que venimos haciendo, como
en materia de becas, con 60.000 nuevas becas, porque se notará el
esfuerzo que por ejemplo supone que el mayor aumento presupuestario
para 2007 sea para el ministerio de Educación, que va a subir
más de un veintitantos por ciento sus recursos. Porque vamos
a tener la aplicación de la LOE, porque se pondrá en
marcha la LOU, con mas autonomía para las universidades, para
que estén mas preparadas en ese objetivo de construir un sistema
europeo universitario donde los estudios sean cada vez mas flexibles
y donde la gente que estudia en uno u otro país pueda desarrollar
su actividad profesional en los demás lugares.
Porque haremos nuevo esfuerzo en materia de vivienda. Hasta aquí hemos
duplicado en el Plan de Vivienda los recursos públicos, y,
por tanto, prácticamente hay el doble de ayudas para que las
familias puedan tener una posibilidad de acceso a la vivienda con
ayuda pública. Pero es que, además, para este 2007
vamos a proponer un nuevo programa específico a comunidades
autónomas y a universidades, vamos a proponer la construcción
de 10.000 viviendas para jóvenes universitarios y para becarios
jóvenes de investigación.
Amigas y amigos, el 2007 va a ser también un año en
que buena parte de los estatutos de autonomía que están
en reforma entren en vigor. Algunos ya han entrado, y será un
momento interesante para hacer una valoración de quién
tiene un proyecto de España o simplemente quién tiene
un discurso contra el Gobierno de España. Será un momento
interesante para comprobar, para hacer valoración, para ver
que nosotros hemos apostado por reformas de estatutos de autonomía
para acercar el poder a los ciudadanos, para mejorar la gestión
de los servicios públicos, en temas tan claros como la inmigración,
como la investigación, y otros que han hecho en cada sitio
algo tan distinto y diferente.
Pero bueno, después de escuchar lo de ayer no me extraña
casi nada, porque ayer he oído al señor Rajoy y al
señor Piqué ofreciéndose para entrar en el
Gobierno de Cataluña con CiU, que eran unos de lo que querían
romper España. ¿Sabéis qué es lo que
ocurre? Que antes o después, todo aquello que dijeron durante
algunos meses a los españoles, antes o después se tenía
que demostrar, se tenía que comprobar que sencillamente era
falso, mentira. Una mentira más de las que el PP ha lanzado
a la sociedad española en los últimos años.
Y tendremos en el 2007 una Ley de Aguas y una Ley del Suelo, y
una Ley de Desarrollo Rural, como comentaba Soraya, una ley con
un objetivo, que los hombres y mujeres de los pueblos del ámbito del mundo
rural tengan las mismas condiciones, tengan los mismos servicios
y las mismas posibilidades que aquellos ciudadanos que viven en las
ciudades de nuestro país. Y hemos empezado ya, porque en estos
presupuestos para el 2007 por primera vez se incorpora una partida
específica para los ayuntamientos de menos de 20.000 habitantes.
Son pocos españoles los que viven en municipios de menos de
20.000, pero son tan españoles como los que viven en las grandes
ciudades.
Ley del libro
Amigas y amigos, ese es el discurrir de España, esa es la
evolución económica, de empleo y social de nuestro
país, ese es el horizonte que tenemos para 2007 y los compromisos
básicos, a los que quiero añadir uno de manera muy
singular. Porque en 2007 vamos a tener un impulso, un esfuerzo decidido
en el que me voy a comprometer personalmente muy a fondo, con la
cultura y la gente de la cultura en nuestro país. Porque en
2007 vamos a tener una Ley del libro y Lectura, una Ley del Cine
y una Ley de la Música, un impulso para potenciar la industria
y la creación, la lectura, la producción, las enseñanzas
artísticas, aquello que distingue a un país más
moderno y más avanzado.
Si esa es la mirada que podemos hacer a la España de hoy,
si esa es la perspectiva que tenemos con los compromisos del 2007
y con la evolución para los próximos años, de
crear riqueza y crear mas empleo, de hacer que cada vez haya más
empleos estables, de desarrollar el Estado del Bienestar a favor
sobretodo de los mayores, de los discapacitados, sabemos también
cuáles son las preguntas de nuestro tiempo, y en esta Conferencia
se han dado líneas de respuesta, se ha decidido, acertadamente
en mi opinión, el rumbo que hay que dar a las preguntas determinantes
de nuestro tiempo.
Esas preguntas son dos: cómo crecemos, cómo es el desarrollo
de nuestro país para crecer mejor, para tener mas calidad
de vida, para competir adecuadamente en un mundo interdependiente,
para afrontar los riesgos que se están produciendo ante determinados
cambios evidentes en el medioambiente; y la segunda, cómo
convivimos en un país que tiene un cambio tan trascendente
en su demografía como es la inmigración.
A la primera pregunta, a esa pregunta decisiva, la opción
de nuestro proyecto, del PSOE, es clara: queremos crecer, queremos
hacer más fuerte la economía y el desarrollo de nuestro
país con la educación, con la formación durante
toda la vida, con la investigación, con la innovación,
con la creatividad, que ningún talento quede sin tener una
oportunidad, que ninguna iniciativa deje de tener una posibilidad
de apoyo. Y queremos hacerlo, ante todo, favoreciendo que nuestro
desarrollo sea un desarrollo sostenible, y eso significa hablar de
nuevas políticas energéticas, ante todo, de nuevas
políticas del agua, de urbanismo y de ciudad en nuestro país.
Nueva política energética, porque la opción
es la energía renovable y limpia, el ahorro energético,
la eficacia, esa es la opción. Y va de la mano de la investigación,
de la innovación y del desarrollo. Esa, y un desarrollo urbanístico
razonable, racional y sostenible, no el que vemos en algunas partes
de nuestro país. Y en política de agua, teniendo en
cuenta la realidad inequívoca del cambio climático,
hay que hacer una política del agua también de mucha
mayor eficiencia, de mucho mayor ahorro, de promover mucha más
investigación e innovación, y de hacer un cambio de
cultura progresivo en torno a ese valioso recurso natural que es
el agua, que favorece como pocos el desarrollo, pero que condiciona
también como pocos el futuro de una calidad de vida sostenible
en muchos ámbitos de nuestro país.
Un nuevo urbanismo
Y tenemos que hacer un nuevo urbanismo, una nueva realidad de la
ciudad, será también un elemento determinante, para
responder a esta pregunta de cómo reorganizar mejor la convivencia,
como consecuencia de la llegada de muchas personas que han venido
de fuera a vivir y a trabajar con nosotros. Un urbanismo al servicio
del espacio publico, un urbanismo al servicio del transporte público,
y un urbanismo al servicio del ahorro energético de una manera
decidida.
Quiero que todos los compañeros que van a ser alcaldes, y
van a ser muchos, y los compañeros que van a gobernar las
comunidades autónomas asuman este común compromiso
prioritario: cambiemos la ciudades, su modo de desarrollo, cambiemos
el transporte, porque ese es el camino para un desarrollo razonable,
sostenible, para una calidad de vida y sobretodo para aquellos sectores
sociales a los que nos debemos especialmente: los trabajadores y
los sectores más humildes. Ese debe ser un compromiso prioritario
de todos nosotros, no hay excusas. Ni puede haber argumentos.
La limpieza en la gestión del urbanismo, la provisión
de suelo para vivienda con ayuda publica. El respeto a los espacios
públicos para facilitar la cohesión social y la convivencia
es una de las políticas decisivas y trascendentes que vamos
a aplicar, por supuesto desde el Gobierno de la nación en
lo que nos compete: Ley del Suelo, planes de vivienda y desarrollo
de determinadas políticas sociales, pero, ante todo, desde
las comunidades autónomas y, por supuesto desde los ayuntamientos.
Y os decía que la otra segunda pregunta de nuestro tiempo,
ante la cual los españoles quieren una respuesta, es ¿cómo
llevamos adelante una convivencia en un país que ha cambiado
tanto, no sólo por la incorporación de personas que
vienen de fuera, sino por el por el cambio de valores culturales,
por el cambio en lo que representa el tiempo que los padres pueden
dedicar a la educación de sus hijos y lo que sucede en nuestras
escuelas; el cambio en la manera de trabajar, el cambio como consecuencia
del aumento de la expectativa de vida.
Todo eso exige una respuesta que fortalezca
la convivencia y esa respuesta, amigas y amigos, no es mirar para
otro lado, no es echar la culpa a los de fuera, no es hacer demagogia,
y mucho menos cuando se trata de la inmigración. Porque cuando hablamos de la inmigración
hablamos de seres humanos y de seres humanos con muchas dificultades
muchos de los que vienen aquí. Que sufren y que por eso intentan
llegar a este país. Por eso siempre me ha repugnado hacer
política con la inmigración estando en juego seres
humanos.
40.000 millones de reserva
Y tenemos que decir al conjunto de los españoles que la convivencia
de esta nueva realidad tiene claramente cosas positivas para nuestra
economía, para el fortalecimiento de nuestra Seguridad Social,
para las pensiones de hoy y del mañana. Quiero recordar aquí a
todos los ciudadanos y a todos vosotros que tenemos hoy la Seguridad
Social con un fondo de reserva de cerca de 40.000 millones de euros.
Es decir, con seguridad en nuestras pensiones del futuro. Y quiero
decir y recordar que en buena medida eso se debe a lo que cotizan
los inmigrantes en nuestro país.
Articular la convivencia para que nadie se vea afectado en lo que
son las formas de vida habituales, en las tradiciones, para que haya
un respeto e incluso una relación intercultural, tiene una
respuesta, un compromiso: cohesión social. Sólo con
políticas sociales que garanticen los derechos a los inmigrantes,
pero que ello no represente que ningún ciudadano de nuestro
país pueda ver limitados sus derechos sociales, podremos articular
una convivencia positiva. Y os quiero decir una cosa. Todos conocemos
a la sociedad española, sabemos los esfuerzos que ha hecho
por conquistar la libertad y la democracia, por trabajar cada día
más, por llevar bienestar donde nunca lo hubo. Os quiero decir:
España y los españoles vamos a saber articular la convivencia
con las personas que vienen de fuera haciendo un esfuerzo amplio
de bienestar social, de cohesión social y de políticas
sociales, en cada barrio, en cada escuela, en cada centro ciudadano.
Así es como garantizaremos esa convivencia que es absolutamente
imprescindible en el reto que tenemos ante los cambios que estamos
viviendo.
Os quiero decir, que el Gobierno está haciendo la política
conveniente y el esfuerzo necesario para que el principio que establecimos
desde el primer día que llegamos al Gobierno en materia de
inmigración se cumpla. Y ese principio es la legalidad. Legalidad,
desde luego, para entrar en nuestro país, legalidad para salir
repatriado de nuestro país y legalidad también para
aquellos que habían entrado en nuestro país y estaban
trabajando ilegalmente, fraudulentamente, sin derechos y sin deberes.
Y quiero deciros que a quien perjudica esencialmente
que pueda haber un número tan amplio como había cuando llegamos al
Gobierno de inmigrantes ilegales trabajando, es ante todo a los trabajadores
de este país. Y lo es porque si hay fraude, empleo ilegal
sin derechos, sin cotizar, eso se puede hacer a los inmigrantes pero
se puede extender y bajan las condiciones de derechos de los trabajadores
de nuestro país. Por eso, porque lo saben muy bien los trabajadores,
firmaron con el ministro de Trabajo, igual que los empresarios, el
proceso de regularización, que ha sido positivo.
Legalidad, convivencia y derechos para los inmigrantes y, por supuesto,
que eso no represente la pérdida de ningún derecho
para ningún ciudadano de nuestro país. En definitiva,
en política de inmigración, hacer una política
con la cabeza, algo con el corazón, o bastante con el corazón
y nunca con las tripas. Sobretodo con las tripas de algunos a tenor
de lo que se ve y se escucha.
Un partido abierto
Amigas y amigos, ese es el horizonte que tenemos.
Un horizonte que conforma un proyecto que tiene ante si un resultado
como país,
un resultado en pocos años a conseguir: situarnos en el liderazgo
económico, en el liderazgo de empleo, en el liderazgo de igualdad,
en el liderazgo de extensión de derechos y libertades públicas,
en el liderazgo de cómo articular la convivencia, de ser un
modelo de convivencia. Y tenemos una oportunidad porqué estamos
a tiempo como ningún otro país de la UE. Un liderazgo
también en cómo llevar todo esto adelante. Es importante
el rumbo que tenemos, pero es tan importante cómo lo hagamos.
Y tenemos que hacerlo como un partido abierto, receptivo a las ideas
y a las críticas, que incorpora iniciativas de todos los sectores
sociales, que sabe que ese objetivo de fortalecer la ciudadanía,
que será la mejor respuesta a los problemas de nuestro tiempo,
se hace también y, sobretodo, contando con la ciudadanía.
Un rumbo, un camino, que tenemos que recorrer en varias etapas.
Tenemos ahora una etapa que tiene un tiempo claro, determinado:
las próximas
elecciones autonómicas y municipales y las elecciones en Cataluña
el 1 de noviembre.
Habréis notado que he dedicado pocas palabras al Partido Popular.
Es difícil debatir con quien casi siempre usa el insulto mayor,
la descalificación y está en un tono de crispación.
A mi me gusta el debate, no me gusta responder a los insultos. Por
ello quiero deciros, que esa crispación que tienen, oía
el primer día a varios compañeros decir que era por
la derrota no digerida de las elecciones de marzo de 2004. Yo creo
sinceramente que no, yo creo que esa crispación que tienen
es por las derrotas que tienen ante si en los próximos años
en España.
España, un país al que servimos poniendo lo mejor de
nosotros mismos. Un país de ciudadanos que han demostrado
su valor, su ambición de futuro. Una ambición de futuro
que es la que tiene este Partido Socialista, una ambición
de ganar el futuro cada día, de transformarlo, de mejorar
y de cambiar las cosas. Dejemos que la derecha pierda el tiempo en
reparar el pasado, su pasado.
Por ello os quiero invitar a que ante esos comicios, autonómicos
y municipales, lleguemos fomentando y mejorando si puede ser, que
ya es difícil, este clima de unidad. Este clima de estar tan
a gusto dentro de este partido que es perceptible en cualquier reunión,
en cualquier acto como es en esta Conferencia. Quiero por ello deciros,
de corazón, que cada día me siento más orgulloso
de tener el privilegio de ser el secretario general del PSOE.
Igual que nos sentimos orgullosos de muchos compatriotas. Ayer por
la noche, cuando preparaba estas notas para la intervención
de hoy, me llamó el ministro de Defensa, mi paisano leonés
José Antonio Alonso. Buen Ministro, del Interior y de Defensa,
por cierto. Me llamó para comunicarme que todos nuestros soldados
habían llegado a su lugar sin ningún problema en el
Líbano. Quiero desde aquí que les rindamos un homenaje
de solidaridad y de apoyo a los soldados que tenemos en el Líbano,
en Afganistán, en Bosnia, en el Congo y todos aquellos que
sirven a nuestro país.
Soldados en misión de paz
Quiero hacer una brevísima consideración en torno a
nuestros soldados. A dónde van y cómo van. Van a un
sitio que ha vivido un conflicto bélico, que ha vivido una
guerra. Van allí para que no vuelva a haber guerra, para que
la paz sea estable y definitiva. Van bajo el mandato de la ONU. Van
con todos los países europeos. Van como hay que ir, con el
apoyo del Parlamento, de todo el Parlamento, tal y como nos comprometimos
con los ciudadanos. Y cada vez que sucede una decisión de
esta naturaleza, como la que hemos tomado hace pocas semanas en relación
con el Líbano o en relación con los otros lugares donde
tenemos misiones al servicio de Naciones Unidas y de la paz, estamos
afirmando un principio que será para siempre en la política
exterior de España. Será para siempre gobierne quien
gobierne: España estará siempre al servicio ya de la
legalidad internacional, de Naciones Unidas y de misiones para la
paz y nunca al servicio de guerras ilegales ni de grandes potencias,
por muy poderosas que éstas sean. Será para siempre,
compañeras y compañeros.
Os dije al principio que éste era un proyecto, ante todo,
de valores, que el Partido Socialista es un proyecto de valores.
Hay otros que tienen otros principios, que en los últimos
tiempos han defendido y explicado principios neoconservadores. En
el fondo tienen poco de “neo”. Son viejos principios
conservadores. Son principios ante todo de apelación al miedo.
Es una especie de fe al miedo, miedo a la libertad que han temido
tantas veces los conservadores, miedo a la igualdad, miedo a extender
derechos y libertades a los ciudadanos piensen como piensen, tengan
la opción sexual que tengan; miedo a las reformas políticas,
miedo a las reformas territoriales. Porque en el fondo tienen miedo
a España y por eso la han querido siempre tener atada. Miedo
a la creación cultural, a los creadores de la cultura, a lo
más fecundo, a lo que más hace avanzar un pueblo, a
los que han criticado y denostado. Miedo a los creadores y miedo
a la cultura.
Y el valor que tiene ante todo nuestro proyecto es la mejor virtud
de la política, que es la valentía. La mejor virtud
de la política, es así desde el pensamiento griego.
Por ello defendemos el valor para conseguir la libertad de todos,
el valor para extender los derechos de todos los ciudadanos, el valor
en favor de la igualdad plena entre hombres y mujeres, el valor para
conquistar y lograr que un niño que tenga síndrome
de Down tenga todas las mismas posibilidades de autonomía
y de desarrollo vital que cualquier niño en este país.
El valor de las reformas políticas, el valor de las reformas
territoriales, de entender a España en su diversidad, el valor
de defender la pluralidad, el valor de defender la convivencia con
el otro, con el que no es como nosotros, con el que viene de fuera.
El valor de defender la paz en el mundo ante todo, de luchar contra
la pobreza y la miseria, no sólo con palabras sino con hechos.
Por eso desde que estamos en el Gobierno, este país va a duplicar
la ayuda al desarrollo, de 2.000 millones de euros a 4.000 que vamos
a llegar en el 2007. No con palabras, con compromiso político
y con esfuerzo, porque será el mejor camino para dar oportunidades
a los que quieren venir aquí.
Esperanza en la paz
Y el valor de trabajar por la paz y por el fin de la violencia en
el País Vasco y en toda España. El valor de convertir
esa esperanza, cuando quedan pocos días para que llevemos
seis meses del alto el fuego permanente de ETA, en una realidad.
Una esperanza, compañeras y compañeros, que vamos a
preservar. Una esperanza por la que vamos a trabajar con toda nuestra
fuerza. Con lo mejor de nosotros mismos, sabiendo que servimos de
esta manera como de ninguna otra a los mejores valores de la libertad,
de la convivencia, de la democracia y de España. El valor
de alcanzar la paz, el valor de pedir a todos ayuda y colaboración
para alcanzar la paz, el valor de agradecer de antemano la ayuda
sincera. Así es como se consiguen los grandes compromisos,
los grandes desafíos para que las cosas mejoren en la convivencia,
en la sociedad y en este país.
Y os puedo asegurar, amigos y amigas, que el camino hacia esa esperanza,
hacia esa meta del fin de la violencia, como he dicho, es incompatible
con la impaciencia. Será un camino que necesita tiempo y esfuerzo.
Un camino largo, duro y difícil. Pero la esperanza está en
pie, nunca como ahora podemos lograr el fin de la violencia. Merece
la pena y, si todos ponemos lo mejor de nosotros, mismos lo lograremos.
Compañeras y compañeros, esto es lo que tenemos por
delante. ¿Merece la pena? Sin duda merece la pena, porque
todo es para lograr nuevos avances, mejoras en la convivencia, en
el bienestar, en las libertades, en el fortalecimiento de la idea
de ciudadanía, en la democracia. En el espíritu de
libertad que anida en este pueblo, que está presente en el
alma más profunda de los españoles, más creativa,
más fecunda a lo largo de toda su historia. Merece la pena.
Y como merece la pena, venga, venga, venga a trabajar y a ganar por
este país. Gracias.
José Luis Rodríguez
Zapatero.
Secretario general del PSOE y presidente del Gobierno.
Discurso pronunciado en Madrid el 17 de septiembre
de 2006 en la clausura de la Conferencia Política del PSOE.
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