Introducción

Carles Navales

Con la revista que tiene entre sus manos, llegamos al número diez de nuestra publicación tras tres años consecutivos de aparición regular. Nuestra edición de papel alcanza una tirada de 2.300 ejemplares y la versión digital recibe un promedio de 11.000 consultas mensuales. ¡Qué sea por muchos años!

La parte monográfica de este número diez lleva por título “El flamenco, hoy” y ha sido coordinada por Francisco Hidalgo, secretario del Congreso Internacional de Arte Flamenco; director de la Fundació Gresol Cultural y, también, del Festival Flamenco de Catalunya, que se celebra anualmente en la ciudad de Cornellà de Llobregat (Barcelona). La elección de la ciudad de Barcelona para celebrar el 28 Congreso Internacional de Arte Flamenco este año 2000, nos ha motivado a ello.  

Desde el apartado “Las claves”, Juan Vergillos analiza en el artículo “Libertad o tradición, la eterna discusión”, la importancia de contemplar el flamenco como un fenómeno en constante evolución, huyendo de todo dogma. En “Los orígenes”, Manuel Ríos Ruiz escribe sobre “Los orígenes del flamenco”, encontrando antecedentes en la época griega y romana, para sostener que este Arte es un compendio que se nutre de la musicalidad mediterránea a lo largo de la historia. En “La evolución”, José Luis Ortiz Nuevo narra con “Acariciando a Cádiz y a La Habana” acontecimientos musicales de aquella ciudad antillana que dan al flamenco carta de “cante de ida y vuelta”; de mestizaje musical; por su parte, Paco Vargas sostiene en “Un antes y un después de Enrique Morente” la importancia de que el flamenco tenga en sus intérpretes artistas no atrapados por la ortodoxia; con talento y creatividad, y analiza la obra de Morente, que reúne esas cualidades, y la de otros artistas que han escogido el mismo camino; Agustín Gómez nos narra en “El flamenco en la Universidad” los orígenes y evolución de la Cátedra de Flamencología de la Universidad de Córdoba, de la que es titular. En “El Congreso de Barcelona”, Francisco Hidalgo escribe el artículo “Barcelona 2000, capital del flamenco”, en el que, teniendo como base la elección de esa ciudad para celebrar el próximo congreso flamenco, recorre la evolución flamenca barcelonesa parándose en la novísima generación flamenca, hija de inmigrantes, pero nacida en Catalunya, que dan al flamenco carta de música urbana; y cierra esta parte monográfica nuestra entrañable Katy Carreras-Moysi con “Barcelona, cuna flamenca”, transcripción de su intervención ante los miembros del congreso flamenco proponiendo a la ciudad de Barcelona para acoger el del año 2000, y que recibió la unanimidad de los asistentes.

A continuación, el apartado “La inmigración”, con el artículo de Eliseo Aja y Laura Díez Bueso sobre “La participación política de los inmigrantes”, minuciosa exposición centrada en España con referencias a la Unión Europea.

En el apartado “Una Europa sin fronteras”, se refiere Jordi Borja a “Los desafíos del territorio y los derechos de la ciudadanía”, y aboga por un código de ciudadanía, del que apunta los principales derechos que debería recoger.

Cierra este número el apartado “Un mundo solidario” donde el filósofo cubano Juan Antonio Blanco sostiene con el trabajo “Cuba ante el Tercer Milenio: cuatro breves comentarios” la necesidad de que su país inicie una reflexión global sobre la persistencia de los “valores revolucionarios” cubanos en un mundo globalizado y del que ha desaparecido lo que se llamó “socialismo real”.

Y, hasta aquí hemos llegado.